San Nicolás. — El Ministerio de Trabajo de la Nación dictó ayer la
conciliación obligatoria en Ternium Siderar —la mayor empresa siderúrgica de la Argentina,
controlada por Techint— y así evitó que hoy se produjeran unos mil despidos que habían sido
anunciados por la firma, según confirmaron anoche fuentes gremiales a LaCapital.
La medida, que regirá por 30 días desde la cero hora de hoy, sobrevino luego de
dos reuniones en las que participaron directivos de Techint y de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)
y de la Unión Obrera de la Construcción (Uocra), en la que no se lograron acuerdos para evitar el
despido masivo de personal.
Reuniones.El primero de estos encuentros se concretó anteayer en el Ministerio
de Trabajo y fue presidido por la viceministra de área, Noemí Rial. En esa reunión, que se extendió
por más de cinco horas, las posiciones de las partes se mostraron irreductibles. "Ayer (por
anteayer) estuvimos reunidos hasta las 22 pero las posiciones se mantuvieron inalterables. Los
empresarios dijeron que sí o sí desobligarán el viernes (por hoy) a mil operarios de los 2.400 que
están trabajando en la reparación del alto horno 1", explicó a primera hora Luis Sánchez,
secretario de prensa de la UOM San Nicolás.
"Los directivos de Techint argumentan que no tienen caja para seguir con la
obra, y que los 1.400 obreros que quedan los mantendrán sólo hasta marzo. Rechazaron las
alternativas dadas desde los gremios como desde el gobierno", añadió.
De los mil operarios que resultarían afectados, unos 800 están afiliados a la
Uocra, y el resto a UOM. Es el personal que desde febrero pasado está afectado a la reparación de
uno de los dos altos hornos que operan en la planta nicoleña de Siderar.
Ayer se realizó una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo, donde tampoco se
lograron acuerdos pese a las distintas propuestas alternativas que se barajaron en la mesa de
negociaciones. Ante la gravedad de la situación la autoridad laboral resolvió ayer aplicar la
conciliación obligatoria y extender las negociaciones por 30 días, lapso en que la empresa no podrá
hacer suspensiones ni despidos.
"Hemos recibido con beneplácito esta noticia de que habrá conciliación
obligatoria. Esto no quiere decir que se haya solucionado todo, pero sí que habrá un lapso para
seguir negociando y tratar de evitar la pérdida de fuentes laborales", dijeron anoche en la Uocra
nicoleña.
"Tras la medida, los compañeros que se estaban de vacaciones y que debían
reingresar el próximo lunes lo harán normalmente", dijo la fuente gremial.
Si bien el personal efectivo de la planta siderúrgica (unos 3 mil propios y
otros 2.800 que se desempeñan en compañías contratistas, todos afiliados a UOM) hasta hoy no
padeció las graves consecuencias de la crisis financiera mundial, desde la Uocra habían anticipado
que si se producían los despidos anunciados se paralizaría totalmente la planta. "En esta crisis
estamos trabajando en conjunto entre los 2 gremios, y los compañeros de Uocra dijeron que si se
produce un solo despido el lunes tomarán las porterías de la planta y no permitirán ingresar a
ningún trabajador", reveló Sánchez.
Desolador.Antes de la reunión de ayer, el clima era desolador: "Desde los
gremios ejercemos fuertes presiones —sostuvo el gremialista—, pero en Techint se
mostraron inflexibles y no aceptaron ninguna propuesta. Habíamos pedido que siguiera la obra y la
desafectación de personal se hiciera gradualmente, a medida que finalizaran las tareas de
reparación. Pero no aceptaron, tampoco lo hicieron con ofrecimientos de Rial".
Con uno de los altos hornos totalmente inactivo y en reparaciones —hoy
interrumpidas— y el alto horno 2 trabajando en una "mínima actividad técnica", los problemas
para el personal de planta se agudizarían a fin de febrero o en marzo, cuando estiman que se
producirán las primeras suspensiones o reducciones, como evalúan hacer algunas empresas
contratistas.
Ayer en una reunión con los funcionarios políticos de San Nicolás, Mario
Almirón, directivo de la Uocra local, advirtió que si se producen despidos "llenaremos la planta de
carpas y fogones", y reclamó "gestos de apoyo y gestiones" al poder político. Fuentes gremiales
denunciaron que mientras se hacía la crucial reunión en Buenos Aires, unos 250 policías habían
tomado posición en las porterías de Siderar. "Parecía como que la gente de Techint piensa que aún
estamos como en la dictadura", deploraron desde la Uocra.