Descentralizar los controles oftalmológicos en pacientes con diabetes para tratar los casos que presentan una retinopatía y prevenir así la ceguera es una posibilidad que la Secretaría de Salud Pública puso en marcha al finales del año pasado a través de la donación de equipos de alta tecnología por parte del Rotary Club. Solo en dos meses se evaluaron en los barrios a más de 400 personas, que no necesitaron, como se sucedía hasta el año pasado, trasladarse hasta el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cemar) para realizarse el fondo de ojo.
Cecilia Dimarco, médica generalista, y Fabiola Vecchietti, enfermera, son las encargadas de hacer la consulta en cada efector, donde toman las imágenes a través de los equipos recibidos. El estudio se realiza con una cámara de telediagnóstico que se apoya sobre el ojo y permite captar una foto donde se pueden visualizar lesiones que indiquen un problema oftalmológico.
Si bien el estudio preventivo logró con esta donación descentralizarse y evitar el traslado de los pacientes, en el caso de encontrar una lesión, se realiza un diagnóstico y la persona debe empezar el tratamiento con equipos láser, que sí aún solo funcionan en el Cemar ya que se trata de un segundo nivel de atención.
“Si no frenas ese proceso de retinopatía evoluciona a la ceguera. Lo que estamos viendo es que hay mucha cantidad de retinopatías”, indica la médica generalista.
Hasta la fecha, a partir de los estudios realizados, se derivaron aproximadamente 50 personas con esta complicación al segundo nivel de atención, para que comiencen un tratamiento. Y en ese punto reconoce que el equipamiento permite saber de forma rápida si hay alguna patología. “Tenemos situaciones donde hemos captado una retinopatía un viernes y el lunes a primera hora el paciente ya se estaba haciendo el láser para tratarla”, agrega.
Incluso sobre la tecnología con la que se está trabajando, destacó que el fondo de ojos con este equipo en la mayoría de los casos no es necesario dilatar las pupilas; lo que implica que las personas no tengan la necesidad de acudir acompañadas a la consulta y que se puedan retirar sin la molestia de tener la vista borrosa, lo que sí sucede con la realización tradicional del estudio.
Una epidemia de diabetes
Ricardo Goñi, médico clínico y oftalmólogo, remarca que el programa trabaja en concordancia con las pautas de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud buscando abordar las entidades prevalentes que son causales de ceguera prevenible, evitable y reversible. Y una de ellas es justamente la retinopatía diabética.
“Este equipamiento permite acelerar muchísimo los tiempos, porque de acuerdo a la gravedad del caso, abreviamos los tiempos entre la consulta, el diagnóstico y el tratamiento posterior. Tomado a tiempo puede bajar la chance de ceguera un 90 por ciento”, afirma.
“Esto es lo que tenemos que hacer frente a una epidemia como tenemos, de diabetes, con 500 millones de diabéticos en el mundo. En Argentina, de diez personas que andan en la calle, dos son diabéticos”, afirma el especialista en oftalmología.
Además valora el equipo otorgado por los clubes rotarios como uno de los mejores del mundo. “Esto es tecnología alemana de última generación, sin duda el mejor láser que hay en el sistema público y uno de los mejores que hay en Rosario -dice-. Y por suerte tenemos la capacidad instalada y el recurso humano para poder operarlo”.
Más tecnología en la red municipal
A mitad del año pasado, miembros del Rotary Club entregaron a las autoridades de la Secretaría de Salud Pública el equipo destinado a prevenir la retinopatía diabética. Se trata de dos cámaras fundoscópicas no midriática Visuscout 100 de la casa Zeiss de Alemania, y un equipo láser de última generación, Visulas III de Argón 532 y YAG laser.
La donación formó parte de un acuerdo firmado a fines del 2020 entre la Municipalidad y clubes rotarios de la ciudad y de Francia.
La incorporación de esta tecnología se enmarca dentro del proyecto de telemedicina para descentralizar la toma de imágenes, que permite trasladar los equipos a los centros de salud del sistema de atención primaria y hospitales municipales para realizar la captación remota de imágenes y posteriormente enviarlas al Centro de Interpretación del Cemar en el área de oftalmología.
De hecho, desde que comenzó el proyecto ya fueron realizados más de 1000 tratamientos láser.
Para Dimarco, contar con este equipo en la red de salud pública tiene un gran valor. “Es de gran importancia detectar y prevenir una patología como esta, que inevitablemente si no se diagnostica a tiempo lleva a la ceguera, con todo lo que eso representa para una persona. Esto es poder, a nivel masivo, realizar un tamizaje y llegar prontamente a la gente”. señala.
La retinopatía diabética es una complicación ocular tardía de la diabetes, y la causa más frecuente de ceguera prevenible en población de entre 20 y 65 años. Uno de los mayores problemas es que no siempre presenta síntomas, y si lo hace, suelen aparecer de forma tardía. Durante la evolución de esta complicación pueden aparecer visión borrosa, visión nocturna deficiente, disminución o pérdida brusca de la visión. Los síntomas suelen afectar a ambos ojos pero no siempre de forma simultánea o simétrica. Es por esto que la prevención y la detección temprana son fundamentales.