Cultura y Libros

Una novela extraña y poderosa, fruto del genio de una mujer muy particular

En Mentira y sortilegio, exquisitamente editada por Lumen, la italiana Elsa Morante abre y cierra un universo inolvidable, a través de mil páginas que nunca cansan.

Domingo 06 de Mayo de 2018

Se sabe: hay escritores y escritoras. Para quien firma este texto, el género resulta por completo irrelevante a la hora de valorar las obras literarias: lo único importante es el talento. Que no tiene absolutamente nada que ver con masculinidad o feminidad alguna.

Elsa Morante fue la esposa del gran novelista Alberto Moravia, que hoy está olvidado pero cual luminosa estrella presidió el cielo de la literatura italiana hasta no hace tanto tiempo. A la sombra del poderoso e influyente narrador, el genio de su mujer florecía. Y por fortuna, el reconocimiento se expandió: pasó de ser minoritario a unánime.

Sus obras fueron traducidas al español. No mucho tiempo atrás, Cultura y Libros publicó un texto de Hernán Ruiz destinado a una de ellas, la memorable La isla de Arturo (se lo puede encontrar en https://www.lacapital.com.ar/cultura-y-libros/historias-una-dedicatoria-n1487102.html). Y ahora, llega el momento de referirnos a un auténtico y monumental capolavoro escrito por esta enamorada de los gatos: Mentira y sortilegio, exquisitamente editada por Lumen.

El primer dato ―dato duro si los hay― es que esta novela no resulta apta para lectores ansiosos o partidarios de la fast food literaria: ocurre que Menzogna e sortilegio (publicada originalmente en el remoto año de 1948) consta de la friolera de ¡1024! páginas. Y este texto no es precisamente un policial de moda: hay que leerlo. (Supongo que el empleo de las itálicas para destacar el significado profundo de este verbo lo habrá explicado todo, aunque en esta época signada por el vértigo gratuito acaso corresponda recordar que la verdadera lectura está ligada a la concentración absoluta y el silencio).

El segundo dato es que Mentira... constituye una arrasadora obra maestra. Más allá de preferencias personales, se trata de un texto mayor, donde se entrega una visión del mundo. Además, y en esto hay que ser bien concreto, en estas páginas sencillamente habita la belleza. Sí, lector/a: la devaluada, inefable, necesaria belleza.

Atípica, entonces, en este presente anémico, hija de una época potente, la historia de Menzogna... está narrada por una mujer. Los avatares de la vida de una familia en un paisaje italiano que a veces recuerda el cine de los hermanos Taviani son el objeto de esta poderosa urdimbre verbal, presidida por el amor, la tristeza y una dostoievskiana locura. Hay personajes extraordinarios.

Morante, para quienes gusten de genealogías femeninas, merece ser comparada, al menos por esta novela, a la genial Emily Brontë: tal como la autora de Cumbres borrascosas, la italiana es salvaje, pero no borra la posibilidad de la ternura. Y más allá del denso trasfondo de este millar de páginas, difícilmente aburran a nadie: a través de ellas la trama fluye vertiginosa, el melodrama atrapa y no suelta. Charles Dickens también está detrás de la aviesa pluma de Morante.

Y la sabiduría. claro, la sabiduría. Así, al pasar, como quien no quiere la cosa, y mientras relata acontecimientos triviales o bien horrendos, Morante es capaz de lanzar ideas como esta: "...la ambigüedad, sin la cual todo pierde su misterio. La ambigüedad, que es la sustancia de los sueños y de los dioses, escritura de los profetas y, entre los mortales, expresión de los animales más agraciados, de las artes más sutiles, y dulce, bárbaro estribillo de la naturaleza". Ah. Punto.

¿Qué regulación deben tener las empresas?

Empresas y DDHH en el siglo XXI, César R. Garavito, editor. Siglo XXI, 320 páginas, $380.

En una economía globalizada como la actual, uno de los retos más relevantes en materia de derechos humanos es qué tipo de regulación deben tener las empresas. ¿Cómo cerrar la brecha entre los procesos económicos transnacionales, por un lado, y la regulación de los deberes y las responsabilidades de las compañías y los Estados, por el otro, para proteger los derechos humanos y asegurar la responsabilidad de los autores en caso de violaciones? Un libro necesario.

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