A los defensores del tren bala pregunto: ¿por qué Francia, Alemania, Japón y España son los
únicos países que tienen ese tipo de trenes? ¿Por qué Estados Unidos, Canadá y Australia, países
ricos y de gran extensión, no los poseen ni tampoco otros dearrollados o extensos como Rusia,
India, etcétera? ¿No es muy sugestivo esto? ¿Cúanto supuestamente costará y cuánto tiempo
finalmente demandará su construcción? Atento tantos antecedentes funestos de otras obras públicas
ambos interrogantes engendran gran escepticismo. ¿Cuánto costará el pasaje? ¿Con el mismo se
financiará o el Estado con el dinero de todos nosotros tendrá que subsidiarlo? ¿Se ha calculado en
función del pasaje y de otros elementos quiénes viajaran en él? En síntesis, su utilidad
económico-social. ¿Se ha hecho el balance de sus ventajas e inconvenientes? ¿Se ha medido su
impacto ambiental? ¿Se han efectuado antes de decidirlo dichos estudios y luego audiencia pública
para debatirlo? Claro que es demasiado pedir en el país de la Biblia y calefón que según mediciones
internacionales tiene un elevado estandar de corrupción. Pero el pueblo en su mayoría parece que no
se da cuenta o no le importa porque no reacciona y hasta premia con su voto. Soy simpatizante de
Macri y no de Carrió pero admiro el coraje y civismo de ella. Por algo el oficialismo la insulta y
denigra ya que quien denuncia verdades dolorosas molesta mucho más que el mentiroso.


























