Les informamos que falsos rosarinos, falsos santafesinos y falsos mapuches expansionistas (¡vaya uno a saber!) han tomado el predio del parque Independencia, en la superficie comprendida por las calles Ovidio Lagos, desde Cerrito hasta avenida Godoy, y por Godoy desde Lagos hasta casi el Jardín de los Niños. Conjeturamos que es una usurpación ilegal, por la celeridad con que instalaron un impenetrable cerco perimetral de alambre, y la forma en que lo hicieron: “entre gallos y medianoche”. ¿Por qué nos consta que así fue? Porque, un día –como tantos– cruzamos a ese predio con los niños de nuestro Centro Educativo Terapéutico –ubicado a media cuadra, en el Pasaje Civit– y disfrutamos de un paseo bajo los árboles, jugamos, juntamos hojitas, nos cruzamos con gente tomando mate, los niños conversaron con ellos, tomamos fotos de aves; en fin, las cosas que hace la gente común en un parque (y, más aún, aquellos que no tienen demasiadas oportunidades de socializarse). Al día siguiente, a las 8 de la mañana –sin mediar más que una tarde/noche– el parque apareció alambrado. Eso no es característico de las “obras públicas”. Nos permitimos pensar que tal celeridad, y en horario cuando ya no alumbra el sol, sabe a raro. ¡Las autoridades no deben estar sabiendo esto! Nuestra conciencia ciudadana nos obliga a informarles. Tomen ustedes cuenta de la situación, y actúen en consecuencia. De ser posible, tan rápido como actuaron ellos al cercar el parque, No vaya a suceder que, de un día para otro –otra vez, amparados en la oscuridad de la noche– talen los árboles.































