En respuesta a la carta publicada el pasado 9 de febrero con la firma de Miriam Cuestas, informo que preocupado por la contaminación que provocan estas lámparas presenté el 5 del corriente un proyecto (Exp. 162084-P.08) a fin de crear un programa de revalorización, reciclado y recupero de las mismas, con contenedores especiales para desecharlas.Por otro lado, propongo en la ordenanza realizar una campaña donde se les enseñe a los ciudadanos cómo deben actuar en caso de rotura de una lámpara de bajo consumo y cómo deshacerse de ella, qué recaudos tomar y dónde depositarla. Además, en el envase de las lámparas, los fabricantes y los distribuidores deberán colocar en forma obligatoria una leyenda con las recomendaciones para el usuario sobre cómo manipularlas en caso de rotura para evitar la contaminación.



























