Intendente Miguel Lifschitz, con todo respeto: ¿cómo pudo permitir la construcción de un edificio de aproximadamente nueve o diez pisos de altura a sólo metros de la iglesia Nuestra Señora del Carmen? Repruebo la falta de ética y estética ciudadana ante la inoportuna obra en ejecución; la misma destruye el paisaje urbano. Sepa disculpar mi diferencia, no se trata simplemente de ideologías, sino que es inobjetable que un "aparente panteón" de diez o más pisos para nichos, esté a escasos pasos de nuestra querida y centenaria parroquia. Me parece una aberración arquitectónica y una falta total de objetividad por parte de sus colaboradores más directos.



























