La ciudad
Viernes 19 de Mayo de 2017

Y un día en Rosario Manuel Belgrano visitó el Monumento a la Bandera

El chozno del creador de la enseña nacional estuvo ayer en Rosario para participar del 60º aniversario del Instituto Belgraniano

"Cuando en el colegio hablaban del primer gobierno patrio o invasiones inglesas, cuarenta compañeros de la clase se daban vuelta para mirarme al nombrar a Belgrano, ahí comencé a preguntar en mi casa", cuenta Manuel Belgrano Lastra, chozno del creador de la Bandera e invitado especial ayer en el 60º aniversario del Instituto Belgraniano de Rosario (IBR).

De vaqueros, cálido y locuaz, Belgrano Lastra recibió a La Capital apenas llegó de Maipú (provincia de Buenos Aires), ciudad que junto a Olavarría, donde reside, y la Capital Federal, completan el circuito en el que se mueve y que también incluye su trabajo como licenciado en administración Agraria. El viaje es uno más de los que realiza por todo el país, convocado para hablar de su antecesor y prócer de fuste en el Olimpo de los héroes patrios.

"En junio, en Puerto Madryn, voy a presentar la Bandera de la Libertad Civil, un paño blanco con el Escudo de la Asamblea del Año XIII, con una modificación importante en el gorro, que es el que usaba el pueblo y detalles dorados que indican la soberanía del Inca", explica Belgrano Lastra en una pista clara de la esencia conceptual que rescata del prócer.

Salta, Jujuy y San Juan, donde hablará sobre la influencia y apoyo de Belgrano a San Martín en el Cruce de los Andes, lo esperan en la agenda de congresos y foro, como quehacer del Instituto Nacional Belgraniano que preside.

"Siempre me gustó la historia", dice y cuenta que con 16 años recorría las postas de Belgrano en el norte del país, ya atraído por lo que después sería su formal función de portavoz familiar, a cinco generaciones vista.

Arbol genealógico

Además de ilustrar sobre la vida del prócer, una de las preguntas más frecuentes que responde Belgrano es el camino que tomaron los genes familiares, y que arranca con Manuela Mónica, hija del General, que se casó con Carlos Manuel Vega Belgrano, un pariente.

De esa unión nacieron Manuel, Carlos y Flora, y otros pequeños que fallecieron "infantes como ocurría en esa época".

La única que tuvo descendencia fue Flora, quien se casó con un primo, Juan Carlos Belgrano, "y ahí se recupera el apellido, sus hijos fueron Manuel, Mario y Néstor, mi abuelo", explica.

La línea genealógica coloca así a su padre Manuel como tataranieto del creador de la Bandera y al entrevistado como quinta rama, que se identifica con el término chozno para ascendiente o descendiente.

"Flora fue mi bisabuela, ahí se recupera el apellido, porque si no hubiéramos tenido descendencia directa sin el apellido, los primeros que llevan el apellido después de Belgrano son mis abuelos", explica en referencia a Néstor y sus hermanos. Pero además de los genes, también viajó el nombre Manuel en el árbol familiar.

"Siembre hubo algún Manuel", comenta y dice que intentó abrir una línea poniéndole el nombre completo del prócer a su hijo, que se llamaba Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús, pero la idea no prosperó. Sólo su nieto lleva el primer nombre para seguir la tradición. Con ambos se replicó la secuencia a la hora de anoticiar sobre el antepasado.

"Se les empieza a explicar un poco más cuando van al colegio", dice Belgrano Lastra que varias veces llegó a Rosario por su propia cuenta a ver el Monumento y participar, inadvertido, de los actos "como un ciudadano de a pie".

Desde hace años llega como invitado especial, como cuando dio las primeras puntadas a la bandera más larga del mundo ideada por Julio Vacaflor. "Ese día también estuvo una descendiente de María Echeverría de Vidal, la mujer que confeccionó la bandera del 24 de febrero de 1812", evoca con satisfacción.

¿Hay detalles en la familia que no están en los libros de historia? "No, fue muy público todo, dimos toda la documentación, no hay secretos, sería muy egoísta", comentó. Y sobre los intentos de saldar el bronce con la vida real de los héroes, a modo de ejemplo, citó la película Belgrano (con Pablo Rago). "Mis amigos dijeron que los emocionó, pero creo que hay un error en el lenguaje chabacano que no existía en aquel entonces, la parte humana que muestra me parece bien", explicó el hombre que lleva los genes del prócer y que ayer pasó por Rosario.

Silvia Carafa

Especial para La Capital

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