La proliferación del uso de silo bolsa por parte de productores agropecuarios está provocando una fuerte merma de trabajo en áreas como las del transporte de cargas, peones rurales enrolados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) y hasta las propias acopiadoras de granos que ven cóo el cereal no ingresa a las plantas y queda en el campo. En el sur santafesino hubo un 70 por ciento menos de trabajo para peones rurales, cayeron un 50 por los fletes de transportistas y los acopios registraron mermas de almacenaje, con respecto al año pasado, del orden del 30 por ciento.
El silo bolsa es una innovación productiva aparecida en la década del 90 que permite al productor rural almacenar los granos en su propio campo, reduciendo de ese modo la incertidumbre y los riesgos de no poder contar con un lugar adecuado de acopio y transporte, antes de la comercialización.
De este modo el productor puede retener la cosecha a bajo costo, mejorando su posición ante la cadena de comercialización. El implemento también resulta de gran utilidad para los contratistas que realizan la cosecha, ya que de contar con silos bolsa, no se ven obligados a detener la cosecha por falta de camiones. Como no podía ser de otro modo, el silo bolsa es un invento argentino.
Sin embargo, lo que es bueno para unos es malo para otros, y prueba de ello es el testimonio del delegado de Uatre General López, Daniel Angelozzi. "A nosotros nos redujo un 70 por ciento del trabajo, ya que ese cereal no ingresa a los acopios, que es donde nuestros trabajadores realizan tareas de carga y descarga de camiones". El panorama es grave, según alertan desde el gremio.
Uatre envió un petitorio a la Comisión Asesora Regional (CAR) Nº 4 con asiento en Rosario, solicitando que sea obligación que los peones rurales estén destinados por ley a la carga de camiones en el campo a través de la modalidad silo bolsa. Actualmente ese trabajo lo realizan los propios productores, quienes embolsan el cereal en las gigantescas bolsas de plástico.
El pedido de Uatre a la CAR rosarina fue realizado hace unos días. Desde ese lugar se envía la solicitud a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario y allí lo debaten las entidades rurales, el Estado y los representantes de los trabajadores. Cuando se logra un acuerdo entre las partes, el dictamen final lo efectúa el Ministerio de Trabajo de la Nación.
El transporte.
No obstante aclaró que "nuestra provincia es la única en el país que tiene el transporte regulado mediante una tarifa mínimo sostén que no se respeta. El tema es que después vienen transportes mucho más baratos y son lo que cargan mientras nuestros transportistas miran cómo se llevan la carga que les corresponde".
"Los silos bolsa no los usan los pequeños productores agropecuarios, sino que es una práctica de los grandes arrendatarios y los colonos grandes o medianos", dijo Degiovanetti, para agregar: "Esto perjudica notoriamente al transporte, desde el chacra galpón que no hacemos hasta el flete a puerto, que en época fuera de la cosecha ellos manejan como quieren y en muchos casos sin respetar el precio sostén de la tarifa".
Práctico y barato.
Para el ruralista de Chovet Aldo Viscovich "el silo bolsa apareció como una solución a las necesidades de los productores de contar con un almacenamiento de granos práctico, barato y temporal, máxime cuando en plena época de cosecha no se consiguen camiones para el transporte a los elevadores instalados en pueblos y ciudades del interior". Otro perjudicado directo es el transporte, ya que el cereal embolsado en el campo durante la cosecha no pasa por los acopios con lo cual el primer flete de la cadena de comercialización (denominado chacra-galpón) no se realiza. "A nosotros nos afectó este año en un 50 por ciento de los fletes ya que el cereal es guardado en el campo para venderlo más tarde y hacer valer una oferta y demanda que no existe", señaló el titular de Transportadores Rurales Argentinos (TRA) de Venado Tuerto, Daniel Degiovanetti.
El productor recordó que "con el paso del tiempo, y al ver que los granos se conservaban en buen estado, su uso se fue incrementando, especialmente en los feed lot para almacenar maíz, que posteriormente alimenta a los novillos encerrados. También se almacena soja, pero esta última debe reunir ciertas condiciones, estar seca y sin malezas".
Sin embargo, enumeró algunas desventajas en su uso, tales como "frecuentes roturas del film plástico, ataque de roedores y humedad en caso de lluvias abundantes". No obstante para Viscovich "los silos bolsa no afectan demasiado al acopiador-cooperativa, ya que no almacenan grandes tonelajes y más tarde o más temprano terminarán pasando por el acopio o cooperativa. En la región, son pocos los que pueden hacer negocios directos con aceiteras y exportadores".
Al mismo tiempo, reconoció que "con respecto al transporte, necesariamente el silo debe cargarse en camión, lo que puede ocurrir es que el vaciado se produzca fuera del tiempo de cosecha, y que la oferta de camiones en esa época del año conspire, con el mantenimiento del nivel de tarifas". Además —agregó— "si este cereal no se descarga en una planta del pueblo y la venta es directa, los más perjudicados son el transporte local y la mano de obra de Uatre".
Así las cosas, este invento bien argentino para abaratar costos en el campo ya genera polémica, porque donde unos se benefician, otros ven perder sus fuentes de ingresos.