Solidaridad e Igualdad (SI), es el nombre del nuevo movimiento político que ayer
fundaron ex integrantes del ARI —alejados de la Coalición Cívica y de Elisa Carrió desde
diciembre de 2007— con el propósito de constituirse en una "oposición positiva". El nuevo
espacio, que buscará ubicarse en el territorio ideológico de la izquierda democrática, nace con una
envidiable representación en el Congreso: 9 diputados y 2 senadores, varios de ellos ingresados a
las Cámaras en el último recambio de diciembre a partir del significativo arrastre que provocó la
boleta electoral de Carrió, ayudada por el voto de la centroderecha.
Ni las escisiones en el Congreso nacional más recordadas —como la fracción
de diputados de la JP en plena combustión interna del peronismo antes del golpe del 76, ni la más
reciente, en los 90, del Grupo de los Ocho, que lideró Carlos Chacho Alvarez— equiparan en
número a los ex ARI.
No todo es tamaño. De todos modos, está por verse, más allá del tamaño, la
dimensión política del nuevo bloque, que intentará rescatar el sentido político originario del ARI
antes del espectacular giro que le imprimió su líder, Elisa Carrió.
Entre los once legisladores nacionales del SI tributa la diputada rosarina
Verónica Benas. También Alicia Gutiérrez, Antonio Riestra, José María Tessa (diputados
provinciales), junto al titular del partido provincial, Alberto Muñoz, entre otros dirigentes y
militantes.
SI buscarán discutirle la política al kirchnerismo "sin apostar a destruir la
institucionalidad", le dijo Benas ayer a LaCapital cuando terminaba el plenario fundador en la
Capital Federal. Los santafesinos —al igual que en Tierra del Fuego y Mendoza— pelean
contra el carriotismo en la Justicia por el dominio del partido (que seguirá siendo ARI a nivel
provincial) para luego articular con el movimiento nacional SI.
Por lo demás, la fractura en la Coalición Cívica, el nuevo SI, con fuerte
impacto en Santa Fe, complicó los planes del Partido Socialista, integrado a la Coalición Cívica
desde el 7 de septiembre pasado.
En busca de "Lilitos". Luego de la notable cosecha de votos en la última
elección, Rubén Giustiniani, presidente del PS, impulsó de inmediato un interbloque con los lilitos
en Congreso. Lo concretó en Diputados, pero lo suspendió a último momento en el Senado ante la
negativa de los dos senadores del ARI de Tierra del Fuego —ahora en SI—, aliados a la
gobernadora Fabiana Ríos, a cualquier acuerdo con Carrió. Ante la nueva realidad (el ARI original
dividido, con posiciones políticas irreconciliables), el PS juega su pragmatismo a ultranza: se
acerca a los dos grupos.
En el PS, la política de duplicar posiciones ante un mismo hecho quedó en
evidencia el miércoles: Giustiniani participó y habló en la audiencia que concedieron la Coalición
Cívica, el PRO, el PS y la UCR a entidades del campo en el majestuoso Salón Azul del Senado. A la
misma hora, cruzando la avenida Rivadavia, sesionaba la Comisión de Agricultura de Diputados, con
la presencia del oficialismo, los ex ARI —ahora SI—, el diputado de la CTA Claudio
Lozano y diputados del PS, entre otros. Ambas convocatorias tuvieron un sentido político
incompatible, unos para denostar al gobierno, otros para discutir nuevas leyes para el agro. El PS,
por las dudas, participó en las dos.