El presidente de la Federación Agraria de San Genaro, Gastón Marconsini, negó
ayer que el piquete de ruralistas que estaba instalado en el cruce de las rutas 34 y 65 haya
atacado a dos ambulancias que trasladaban heridos de un accidente carretero cuando pretendió pasar
por el lugar de la protesta.
"Es una barbaridad; nos quieren hacer aparecer ante la sociedad como si fuéramos
los hunos de Atila", dijo indignado Marconsini, quien no dudó en considerar a la denuncia pública
de uno de los heridos como una "maniobra" realizada por "personajes del gobierno para perjudicar a
los productores".
Las ambulancias presuntamente atacadas habían rescatado a los heridos de un
ómnibus de larga distancia que cayó a un zanjón luego de haber tomado un camino alternativo para
evitar el piquete.
Dos de los heridos fueron derivados a hospitales de Rosario y Santa Fe. El
internado en Rosario, Luis Oscar Monti, relató que luego de haber sido rescatados por bomberos y
policías, piqueteros "atacaron y les rompieron los vidrios a dos ambulancias" que llevaban
heridos.
Ayer la directora del Samco de San Genaro (que atendió a algunos heridos),
Silvina Fermani, negó el ataque y aclaró que una ambulancia, tras socorrer a accidentados, tuvo un
problema con clavos miguelitos, pero —resaltó— "cuando volvía, vacía, a su lugar de
origen".
La misma versión dio la policía de San Genaro. Consultada por La Capital,
una fuente de la fuerza aseguró que —"tras el lío que se armó en la zona por la difusión de
la noticia" del ataque— le tomaron declaración a potenciales testigos en procura de
investigar el incidente y que ninguno corroboró el ataque.
Ni siquiera Monti, interrogado en su lugar de internación. "Dijo que la ambulancia en la que iba
no fue atacada, que él había contado algo que escuchó", ratificó la fuente, que coincidió con la
médica en el incidente de una ambulancia con clavos miguelito. ¿Un caso de confusión producto de la
noche y los nervios? l