Policiales

Prisión preventiva sin plazos para los acusados de matar a un arquitecto

Audiencia imputativa por resonante caso. Dos jóvenes que estaban presos por el robo a un súper de Funes ahora seguirán tras las rejas por el crimen de Sandro Procopio.

Viernes 13 de Noviembre de 2015

Dos jóvenes que estaban detenidos desde septiembre por el robo a un supermercado de Funes ocurrido diez meses atrás fueron imputados por el homicidio de Sandro Procopio, el arquitecto de 48 años que en agosto pasado recibió un balazo cuando dos delincuentes lo abordaron para robarle mientras iba a la obra que dirigía. Los acusados fueron detenidos cuando todavía no había indicios que los vinculen con el crimen, pero el secuestro de un auto usado por los homicidas del profesional y las imágenes registradas por diferentes videocámaras fueron las evidencias encontradas por el fiscal Pablo Pinto para acusarlos como los autores del crimen.

En ese marco, ayer la jueza Mónica Lamperti dictó la prisión preventiva sin plazo a Angel Simón C., de 20 años; y a Matías Ezequiel C., de 29, acusados de homicidio criminis causa (cometido para ocultar el robo) y robo calificado por uso de arma de fuego en calidad de coautores. A su vez, a Angel Simón C. le atribuyeron la portación de un arma de guerra y a ambos les prorrogaron la prisión preventiva sin plazo dictada el 16 de septiembre por el juez Hernán Postma por el atraco a un autoservicio.

En la calle. Procopio fue abordado a las 16.45 del 24 de agosto por dos delincuentes que se bajaron de un auto cuando llegaba a la casa en la que dirigía una obra de refacción, en el barrio Bella Vista. Los dos individuos se le aproximaron en la esquina de Cerrito y Constitución, donde uno de ellos extrajo un revólver calibre 32 y lo despojó de sus pertenencias. En un forcejeo el asaltante golpeó con ferocidad a la víctima y le efectuó un disparo fatal. Malherido, Procopio caminó hasta la obra que dirigía y cayó sin vida.

Según reconstruyó el fiscal Pinto, tras el ataque Angel C. se subió con un cómplice todavía no identificado a un Voslkswagen Gacel azul o verde metalizado que los esperaba al mando de Matías C., y emprendieron la fuga hasta el barrio Acíndar, donde viven los dos imputados. Toda la secuencia del hecho desde el momento en que el Gacel se estaciona en Cerrito y Constitución, cuando se comete el robo y el ataque, y el recorrido de los acusados durante el escape fue captada por diferentes cámaras de seguridad.

En ese marco, el momento del crimen fue registrado por la cámara de un comercio de Cerrito al 3700 y otars dos de una mutual de Cerrito y Constitución. A su vez, el trayecto que hicieron los ladrones fueron tomadas por varias cámaras del 911 y otras privadas. Ese registro fílmico fue exhibido por el responsable de la acusación en la audiencia de ayer.

En el video del hecho los rostros de los acusados no se distinguen con nitidez pero se observa que el hombre que agrede a Procopio tiene un buzo blanco. Y en el allanamiento realizado en la casa de Angel C. fue encontrado un buzo similar. Ayer, además, se exhibieron fotos del Gacel secuestrado que, según Pinto, coinciden con el auto registrado en la filmación del hecho y en todo el trayecto hasta barrio Acíndar.

Remisero. En la investigación los pesquisas determinaron que el Gacel pertenecía a una remisería para la que trabajó como chofer Matías C. hasta el día del crimen. El dueño de esa empresa señaló que el joven trabajó unos 20 días en agosto. "El 24 de agosto hizo cinco viajes a la mañana, pero a partir de la 1 de la tarde salió de la frecuencia de radio. A las 8 de la noche apareció y al día siguiente avisó que no iría a trabajar porque estaba enfermo. Desde ese momento nunca más vino", relató el propietario en la fiscalía.

El empleador de Matías C. explicó que advirtió que el vehículo había sido dañado. "Le faltaba la parrilla delantera, el capó estaba torcido en el medio y le faltaba la baqueta del lado del conductor", indicó. Y los pesquisas advirtieron que en el vehículo secuestrado aparecían los detalles aportados por el dueño de la remisería. "El auto es un modelo viejo pero bien conservado. Tenía un alerón y calcos pegadas. De acuerdo a la luz, puede parecer azul o verde oscuro", explicó Pinto.

Las otras evidencias que aportó el fiscal fueron los dichos de los albañiles de la obra que dirigía Procopio. Los trabajadores dijeron haber visto un auto azul con vidrios polarizados merodeando por la zona el mediodía del día del hecho. Y cinco pasajeros que llevó Matías C. el día del suceso aportaron una descripción física coincidente con el imputado.

A su turno, el defensor público Iván Russo afirmó que no se determinó en la pesquisa que el auto incautado haya sido el utilizado para cometer el crimen de Procopio. "No está acreditado que el auto que aparece en las fotos sea el mismo que se ve en la filmación. No hay elementos para asegurar que (estso jóvenes) sean los autores del hecho. No se secuestró el celular robado ni el arma usada en el crimen. Tampoco se determinó que el día del hecho hayan estado juntos", sostuvo el letrado.

Robo en Funes

El atraco por el que están acusados Angel C. y Matías C. ocurrió el 4 de enero en un súper de Funes. Cuando el último cliente se retiró, Angel C. extrajo un arma de fuego y amenazó al dueño y una empleada, a quienes encerraron en un cuarto del fondo y Matías C. maniató con precintos. Tras ello se apoderaron de 5 mil pesos de la recaudación, mil pesos del propietario, mercadería y celulares. Luego huyeron en un Renault blanco. Tras ser detenidos, el juez Hernán Postma les dictó la prisión preventiva por 60 días que vencían hoy. Pero la jueza Mónica Lamperti se las prorrogó sin plazo por el crimen de Procopio.
 

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