Buenos Aires.— Un tribunal oral condenó a prisión perpetua a un remisero
acusado de asesinar a su esposa embarazada pese a que el cadáver nunca apareció. El detenido fue
sentenciado por asesinar a la mujer en un departamento de Floresta, quemar su ropa en una parrilla
y luego hacer desaparecer el cuerpo. Aunque no se pudo probar cómo fue asesinada la víctima, los
jueces consideraron que el chofer le habría efectuado un disparo en la cabeza. Fue clave el
testimonio de la amante del acusado, quien reveló haber visto el cuerpo en la bañera.
Los jueces argumentaron que, pese a la falta de la principal prueba del
delito, existen antecedentes de condenas por homicidio sin que fuera hallado el cadáver, como los
casos de desaparición forzada de personas durante la última dictadura militar. La singular
sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal 1, integrado por los jueces Martín
Vázquez Acuña, Luis Salas y Alberto Huarte Petite, quienes condenaron al remisero Diego Estanislao
Hervatín, de 36 años.
Según el fallo, Hervatín habría asesinado a su esposa, Stella Maris
Pugliese, de un disparo en la cara el 5 de mayo de 2007 en el baño del departamento de Rivadavia
7681 que compartían en el barrio de Floresta. Por el caso también fue acusada de encubrimiento la
amante del remisero, quien resultó absuelta.






























