A pocos metros de donde el viernes 16 de octubre de 2020 fue ejecutado a balazos dentro de su auto Juan Emanuel Cortéz, de 30 años y afincado en la zona noroeste de la ciudad, este martes a la tarde fue atacado a balazos otro vehículo con dos hombres en su interior. Fue en Buenos Aires y Alzugaray, en el corazón de los monoblocks del barrio De la Carne. Uno de quienes estaba en el rodado es un policía en situación de disponibilidad cuyo último destino fue la comisaría 15ª. Pero no fue el vigilante quien se llevó la peor parte. Dentro de un Chevrolet Corsa azul oscuro quedó el cuerpo de Emanuel Isacc C., de 32 años, alcanzado por impactos en el cuello y el ojo izquierdo.
El vehículo en el cual estaban las víctimas, según vecinos, fue atacado desde un auto color gris con al menos cuatro ocupantes. “Después de atacarlos, el auto gris dio una vuelta a la manzana y volvió, pero como ya había gente en la calle se fueron”, explicó una residente de la zona. El compañero policía del hombre herido relató que regresaban de Kantuta y España donde habían cobrado una deuda de 5 mil pesos por la venta de una amoladora. Emanuel C. fue trasladado por familiares al Hospital Roque Sáenz Peña y de allí derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) donde quedó internado en grave estado.
Nada parece haber cambiado en el diario vivir de los vecinos del barrio De la Carne desde la ejecución de Juan Emanuel Cortéz, un año y medio atrás. “Andar por el barrio se ha vuelto muy complicado. Antes las balaceras eran de noche. Arrancaban cuando caía la noche y le daban hasta que salía el sol. Pero ahora es todo el día. No hay un momento. Ven a uno que está regalado y van y le meten plomo. Muy difícil vivir así”, explicó un joven vecino. A Cortéz lo atacaron alrededor de las 18 del viernes 16 de octubre de 2020 a metros de los monoblocks de Buenos Aires y Alzugaray. Los sicarios primero hirieron a la víctima en el interior de un Volkswagen Voyage y luego lo remataron. Los vecinos estiman que agonizó alrededor de cinco minutos hasta su última exhalación, que lo dejó con la cabeza apoyada sobre la ventanilla del asiento del conductor. Nadie se acercó para auxiliarlo. Como nadie lo reconoció en la barriada, ningún vecino lo asistió.
Una escena similar ocurrió la tarde de este martes. Alrededor de las 19 una lluvia de llamados sobresaltó a la central del 911 alertando sobre una incidencia con herido de arma de fuego en Buenos Aires al 6400, a metros de Alzugaray. Entre los llamados sobresalió el de un hombre que se identificó como personal policial trabajando en la seccional 15ª. Relató que estaba con un amigo en el interior de un Corsa color azul cuando fueron atacados a balazos desde un auto color gris. Él resultó ileso pero su amigo quedó malherido en el asiento del acompañante. A la escena llegó personal de Comando Radioeléctrico quien se encargó de resguardar la escena.
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Los vecinos indicaron que si bien el hombre herido no era del barrio, solían verlo dando vueltas por allí. La víctima tiene residencia en las inmediaciones de Batlle y Ordóñez al 900, a unas seis cuadras de la escena del ataque. Media docena de balazos perforaron la parte delantera del Corsa, que quedó con las luces encendidas. “Hace un tiempo, dos o tres años, que el barrio se puso otra vez difícil. Salís de tu casa y tenés que estar con cuatro ojos para que no te roben o quedar en medio de estos hdp que pasan cagándose a tiros”, explicó una vecina.
Daño colateral
Un daño colateral del ataque a balazos sucedió cuando se indagó sobre la figura del policía de la 15ª que dio alerta sobre el ataque a balazos. Fue entonces que los investigadores cayeron en la cuenta que el agente de 36 años estaba en disponibilidad, suspendido por sumario administrativo desde el pasado 24 de abril. Según confiaron fuentes consultadas es un suboficial con más de 15 años de servicios. Los vecinos relataron que tras el ataque a balazos, el policía ingresó raudamente en uno de los departamentos del barrio para esconderse. El fiscal a cargo de la investigación, Alejandro Ferlazzo, ordenó que se le secuestrara el celular. Y fue entonces que se percataron que el aparato había sido reiniciado de fábrica y que el chip estaba roto. Por lo descripto el fiscal ordenó que el amigo de la víctima quedara detenido y en las próximas horas se conocerá si será acusado por algún delito referido a la balacera.
La ejecución dentro de un vehículo tiene en Rosario un sello de agua: el asesinato de Martín “Fantasma” Paz el mediodía del sábado 8 de septiembre de 2012 en inmediaciones de Entre Ríos y 27 de Febrero cuando conducía una flamante cupé BMW Z4 color blanca en la que viajaban su pareja y su pequeña hija. La furia homicida se descargó contra Paz, mientras que su compañera y su hija no recibieron un solo rasguño. Este crimen sirvió de base para la investigación penal que llevó a juicio y condena del núcleo duro de la banda de Los Monos. La moraleja fue que nunca pudo probarse quien fue el asesino de Paz. Como tampoco el de Claudio “Pájaro” Cantero.
En los últimos cinco años, desde 2018, las ejecuciones dentro de vehículos tienen un promedio que oscila entre los 8 y 10 crímenes por año. Pero en lo que va de este año, según estadísticas de este medio, 11 de los 96 asesinatos (al 3 de mayo) se ejecutaron dentro de vehículos. Entre ellos dos triple crímenes (el de Ybarlucea, el 29 de enero pasado) y el de Colombia al 1300 bis (hace dos semanas) y una doble ejecución dentro de un auto quemado hallado el pasado el pasado 19 de abril en un camino rural en las inmediaciones de Misiones y 27 de Febrero, en los confines de los barrios Santa Lucía y Cabín 9.