Policiales

No se estableció el móvil del ataque a la comisaría 14ª

Si bien pierde peso la teoría del copamiento no se descarta la hipótesis de una venganza por parte de un detenido que habría sido maltratado.

Martes 19 de Mayo de 2015

Con cuatro detenidos en distintos hospitales de la ciudad, la investigación del inédito ataque a tiros del domingo a la noche en la comisaría 14ª aún no logró establecer el motivo de la demencial agresión. "No se descarta ninguna hipótesis", dijo ayer la fiscal Andrea Vega, si bien le restó peso a la teoría de que fue un intento de copar la seccional: "Estoy interviniendo desde los primeros momentos y no veo que (el ataque) haya sido encaminado a ese fin porque llegaron, dispararon, hubo un enfrentamiento y se fueron".

Los acusados, tres de ellos heridos de bala, serán sometidos hoy a una audiencia imputativa por tentativa de homicidio y portación de arma, mientras que dos policías baleados seguían internados. Uno de los sospechosos había estado alojado allí horas antes de la embestida.

Irrupción. El hecho ocurrió domingo a las 22.10 cuando en la guardia de la comisaría 14ª había cuatro policías. Según precisó ayer la fiscal de Flagrancia, los efectivos estaban charlando en la sala de guardia cuando irrumpieron "entre tres y cuatro personas con armas de fuego" y rompieron de un culatazo el vidrio de la ventana que separa el sector de atención al público de la oficina contigua, donde los policías intentaron resguardarse.

Los atacantes "empezaron a hacer disparos y el personal policial repelió la agresión, mientras que uno de ellos fue en busca de un handy para pedir apoyo al Comando Radioeléctrico", comentó Vega. Uno de los efectivos que resultó ileso declaró en la fiscalía que hubo "entre 15 y 20 detonaciones".

Cuando cesaron los disparos, dos uniformados salieron tras los agresores y advirtieron que se iban corriendo por Provincias Unidas. Sin embargo, desistieron de perseguirlos para asistir a sus colegas heridos y esperar refuerzos. Uno de los empleados fue herido en un muslo y sufrió un roce de bala en rostro. Otro resultó con heridas en un brazo y la cara. Ambos seguían ayer internados.

En la huida de los atacantes quedó un rastro de sangre, lo que hizo presumir que podrían estar heridos. Esto impulsó un control por los hospitales, donde con el paso de las horas fueron detenidos cuatro hombres.

Preso y liberado. El primero fue Guillermo N., de 30 años, a quien atraparon cerca de las 23 en el Hospital Carrasco cuando fue a atenderse por una herida de bala en un pie. Este hombre, sin antecedentes de condena, ya había estado detenido hasta el mediodía del domingo en la seccional de Marcos Paz 6650, cuando recuperó la libertad por orden de la fiscalía. Lo habían apresado a la madrugada efectivos del Comando Radioeléctrico con un revólver calibre 32.

Primero Guillermo N. fue acusado de un intento de robo calificado. Pero las supuestas víctimas declararon que "se encontraban juntos, en ningún momento les pidió sus pertenencias ni quiso robarles. Los sorprendió un comando cuando estaban en miras de tomar una cerveza y le secuestraron un arma". Por eso se cambió la imputación a portación de arma de uso civil.

Ese caso quedó en manos del fiscal Fernando Sosa, quien al mediodía le otorgó la libertad porque estaba acusado de un delito con 1 a 4 años de penas y no tiene antecedentes.

En ese marco el abogado defensor de N., Jorge Bedouret, negó que tuviera responsabilidad en el ataque a la 14ª. "Mi cliente dice que estuvo detenido, lo liberaron y fue a un hospital porque le habían disparado en el momento de la detención. Lo había rozado una bala que entró por la suela de la zapatilla y le empezó a doler mucho el pie. Llevaba una hora esperando cuando lo detuvieron", planteó. Señaló que además N. estaba "muy golpeado" tras sufrir una golpiza en la comisaría, donde un médico forense al parecer le sacó fotos, constató el maltrato y se lo recriminó al personal policial.

Más detenidos. En tanto, a las 23.50 fueron detenidos en la guardia del Carrasco Fernando P., de 18 años, con una herida de bala en la pantorrilla derecha, y Néstor P., de 27, sin heridas pero "con ropa similar a la descripta" por las víctimas de la irrupción en la comisaría.

Por último, ayer a la mañana fue detenido Emanuel G., de 18 años, quien ingresó herido en una pierna al Hospital Alberdi y fue trasladado al Heca, donde quedó internado en la guardia. Dijo que lo habían herido en un robo, pero esa versión no se corroboró. A estas tres personas las representa la defensora pública María Eugenia Carbone.

“Los detenidos son cuatro, todavía no sabemos qué relación tienen entre sí”, dijo la fiscal Vega e indicó que uno de los policías pudo participar de una rueda de personas y reconoció ayer dos de los acusados. Salvo Néstor P., los otros fueron dados de alta.

Rumores. “Por el momento no podemos aseverar cuál es el motivo por el que ingresan sin mediar ninguna palabra a romper el vidrio y disparar directamente contra el personal policial”, dijo con cautela la fiscal acerca del móvil del ataque, sobre el que ayer corrieron más rumores y especulaciones que datos certeros.

Uno de esos corrillos apuntaba que los policías podrían haber cobrado un soborno a cambio de liberar a otras personas junto con N. pero luego el pacto no se cumplió. “La única personas que estuvo detenida cayó sola, no con dos o tres más. No lo descarto, pero no creo que estemos hablando de algo de ese estilo”, desestimó Vega, quien se disponía a analizar las actas y el libro de guardia de la seccional.

Otro rumor es que la embestida llevaba el fin de liberar a un preso del que incluso circuló su apellido, al que se le atribuían actividades de narcotráfico en la zona de Nuevo Alberdi. Esta versión se descartó.

Una hipótesis que la fiscal no desacreditó es que el detenido N. habría regresado a vengarse por un maltrato sufrido. “El policía que prestó declaración en la fiscalía dijo que, según dichos del personal de la noche, esta persona estuvo detenida pocas horas, fue liberada y amenazó con volver porque habían tenido algún encontronazo. Pero todavía a esos dichos no los tenemos corroborados con el personal de la noche”, apuntó. Dijo desconocer si el preso sufrió apremios ilegales, algo que el acusado podría denunciar hoy en la audiencia imputativa.

Por último, en la causa se espera el resultado de pericias a dos armas que tiraron antes de escapar los agresores: un revólver calibre 38 y otro calibre 32. Además se aguarda el registro de una cámara de vigilancia de Mendoza y Provincias Unidas y otras en la zona que podrían revelar el recorrido de los atacantes antes y después de la balacera en la seccional de barrio Belgrano.

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