En un acto desprolijo y deslucido en el cual el gobierno de Santa Fe presentó públicamente a la nueva cúpula de la policía preventiva de la provincia, el ministro de Seguridad Marcelo Sain le puso plazo a la implementación de “la nueva policía de la provincia”. Sain, único orador en el acto celebrado en el Salón Blanco de la sede local de gobernación, dijo: “En un término de entre dos y cuatro años, la nueva policía de Santa Fe tiene que estar lista y funcionando”. Además anunció que en los próximos días comenzará a ser debatido el proyecto de ley del Sistema Policial Provincial y que de la mano de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) se realizará un censo anónimo de la fuerza. “Queremos saber qué piensan nuestro policías, no la cúpula de una regional, no lo que piensa un ministro. Queremos saber qué piensan los policías”, dijo Sain.
La puesta en funciones de la directora Emilce Chimenti y del director Ariel Zancocchia como jefa y subjefe de la policía de la provincia de Santa Fe se realizó en un acto diferente de lo que debió ser la presentación ante la sociedad de los conductores del destino de parte de los 22 mil uniformados que están a cargo de la prevención en la provincia, una de las tres áreas en la que dividió a la fuerza la gestión Sain. Pareció un cumpleaños de 15 con vajilla descartable, agua de la canilla y sin vals. Se pasó del Salón Rodolfo Walsh al Salón Blanco de gobernación. Se montó lo que debió ser un importante acto protocolar en medio de una improvisación pública y a la vista de todos. Un acto al que la prensa sólo accedió por medio de un televisor de 42” montado en un pasillo.
¿Fue por el protocolo ante el Covid-19? Todos los periodistas estuvieron acodados para poder ver y escuchar el acto por televisión. ¿Dentro del salón se cumplió con el protocolo? Las imágenes mostraban que la gran mayoría de los invitados estaban hombro con hombro y las máximas figuras fueron Sain y el secretario de Seguridad, Germán Montenegro, acompañados de funcionarios de todas las líneas del área. En tanto, todo el quehacer estuvo en manos de empleados del Ministerio y de ceremonial y prensa de la Jefatura de policía de Rosario.
A las 12.10 Marcelo Sain puso en funciones a Emilce Chimenti como jefa de la policía preventiva. Dos minutos después, la flamante conductora le tomó juramento al director Ariel Zancocchia como su subjefe. Dos oficiales criados en las calles rosarinas. Luego, Sain habló diez minutos en los que reforzó conceptos políticos. Habló de una fuerza que “asumió responsabilidades de otros poderes públicos para hacer frente a actividades de otras áreas del Estado” y que “pasará de ser administrativa a operacional”.
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En su alocución Sain también les habló a los policías como “trabajadores”, un concepto poco visto en anteriores conducciones. Reconoció que “el policía es un trabajador estatal y hay que asumirlo así”, y que por lo tanto “tienen derechos”.
También le habló a “la oposición” y al peronismo “mas conservador”, a los que invitó a dialogar de cara al debate del paquete de proyectos de leyes de Seguridad Pública y de modernización de la policía provincial.
En el rubro anuncios, el ministro dijo que junto con la UNL realizarán un censo anónimo a los 22 mil policías que tiene la provincia. Ese cuestionario tendrá unas 300 preguntas y tendrá como fin “conocer qué piensan nuestros policías. Ya sé que en 2016 se hizo algo parecido —dijo Sain—, pero será un censo y no un conteo de policías”, indicó el ministro.
Antes de cerrar su alocución el hombre fuerte del Ministerio de Seguridad provincial le puso plazo a la nueva policía santafesina. “En un término de entre dos y cuatro años la nueva policía de Santa Fe tiene que estar lista y funcionando”, dijo Sain.
Una vez que el ministro terminó de hablar el acto finalizó. Hubo un lapso de cinco minutos para las fotos familiares y de rigor. Entonces se abrió una de las puertas del recinto y todos los familiares, invitados y jefes policiales se fueron del salón ante la vista de la prensa por una de las alas de la escalera. Casi en paralelo los camarógrafos y cronistas ingresaron al Salón Blanco para entrevistar a Chimenti y Zancocchia en su nuevo rol de jefes.
La directora Emilce Chimenti fue la encargada de dar las respuestas. “Estamos trabajando para tener una nueva policía, que sea mejor, que trabaje junto al vecino y que esté dispuesta a servir a su comunidad. Estamos con ganas, fuerzas y contentos de que nos hayan elegido. Queremos una policía digna y decente”, dijo la segunda mujer en estar al frente de la fuerza santafesina (la primera fue Leyla Perazzo en el período diciembre 2003/agosto 2006).
— Desde el comienzo de esta gestión Rosario tuvo cuatro jefes de policía. Queda la sensación de que ninguno puede hacer pie en la ciudad. ¿Cuál será su respuesta ante ésto?
— Se está trabajando mucho. Vamos a poner más énfasis en la parte preventiva. Rosario es muy grande y hay muchos frentes para trabajar. Les pedimos tiempo. Vamos a innovar en muchas cosas.
— ¿Cuál es el problema que ven en Rosario?
— No sólo Rosario cambió. La sociedad cambió y ésta es otra ciudad. Cuando estuvimos en el Comando Radioeléctrico, cuando éramos jóvenes, la realidad era diferente. Pero hay que apostar al futuro y tenemos que llevarle a los vecinos la tranquilidad que necesitan. Estamos acá para intentarlo.
— ¿Qué significa para usted tener que suceder a un policía que se fue sospechado de corrupción?
— Es una responsabilidad muy grande la que tenemos. Debemos conducir a más de 21 mil hombres. Hay muchas expectativas y ganas de tener una policía moderna, que esté a la altura de las circunstancias. Para eso estamos trabajando e incorporando tecnología. Pedimos un poco de paciencia y que nos dejen trabajar.