Banda Los Monos

El vínculo del juez Vienna y Luis Paz a través de la tenencia de una moto

La defensa del núcleo duro de Los Monos intentó demostrar que un poderoso rodado incautado por la Federal fue cedido por Paz al magistrado como dádiva.

Viernes 22 de Diciembre de 2017

El rosarino Ariel Gustavo Spadoni, quien fuera dueño de una concesionaria de motos y luego condenado en una causa por tráfico de drogas a Europa, contó ayer la historia de una moto de alta gama que tuvo a la venta en 2013 en su ex negocio de Mendoza 1468. Lo hizo al declarar como testigo en el juicio a la banda de Los Monos. Dijo que una Kawasaki ZX10R sin papeles fue dejada a la venta en su local por Luis Paz, el padre de Martín "Fantasma" Paz, cuya ejecución mafiosa a tiros en 2012 dio origen a la causa contra la banda de barrio Las Flores. "Lo recuerdo porque alborotó el negocio. Dejó el auto en doble fila, hablaba muy eufórico. Vino de parte (Juan Carlos) Vienna", indicó en referencia al juez instructor de la causa.

Spadoni cumple una sentencia a 12 años de prisión tras ser condenado en 2016 en la causa "Peras Blancas" que investigó el envío a Portugal de 1.235 kilos de cocaína mezclada en pulpa de peras (ver aparte). Por eso, aunque llegó citado como testigo, entró a la audiencia celosamente custodiado por dos policías y cubierto por un chaleco antibalas que le cubría una elegante remera de La Martina con una gran bandera argentina estampada en la espalda.

El ex vendedor de motos fue citado al juicio por los abogados del núcleo duro de Los Monos con el planteo de señalar que Vienna había tenido una relación personal con Luis Paz, padre del "Fantasma", quien lo condicionó a encarar una investigación arbitraria contra los Cantero. Por eso, como hace al nudo de su estrategia, convocaron a Spadoni para que hable sobre la potente moto Kawasaski.

Hipótesis

Cuando se divulgó años atrás la existencia de esa moto y su supuesta relación de Vienna con el rodado, la defensa planteó que había sido un regalo de Paz al juez. Por eso en marzo pasado denunciaron al magistrado por el delito de dádivas. Sin embargo, en la audiencia de ayer no se planteó que la moto perteneciera a Vienna: sólo se dijo que Paz la habría llevado al negocio de Spadoni invocando al juez como intermediario.

La Fiscalía advirtió que al carecer el vehículo de documentación no puede saberse a quién pertenecía el rodado e hizo notar que, por lo tanto, sólo queda confiar en la palabra del detenido. La moto fue incautada en 2013 en un allanamiento de la Policía Federal y está en un depósito fiscal sin que nadie la reclame.

"La concecionaria hoy no funciona. Está cerrada por un problema que yo tuve. Fui imputado en una causa de narcotráfico internacional", arrancó Spadoni su declaración, que avanzó al ritmo de las preguntas del defensor Fausto Yrure. El ex comerciante contó la cadena de usuarios por la que pasó la moto (valuada en unos 35 mil dólares), antes de llegar a su agencia. "Esa moto tiene una historia particular porque nunca fue patentada", advirtió.

Contó que fue retirada cero kilómetro de una concesionaria de Buenos Aires por "un agenciero de Cruz Alta al que le dicen «Chino» y se dedica a vender nada más que motos de pista". La adquirió allí un mecánico de Rosario llamado «Maxi» que nunca la patentó. Y luego llegó a Gervasio González, un hombre de confianza de los Cantero y ex dueño del boliche Yamper que declararía más tarde sobre el derrotero de la moto (ver aparte). Este hombre fue el primero en dejarla en consignación en el local de Spadoni, pero la vendió por su cuenta y le pagó al agenciero una comisión.

Según Spadoni, tiempo después la misma moto volvería a quedar en venta en la agencia. En ese punto de su relato empezó a hablar de Vienna. Dijo que al juez lo conoció en 2010 cuando le vendió una Kawasaki 600 usada. Recordó que el juez al año la reemplazó por una BMW 800 usada y al poco tiempo llegó a una BMW 1200 nueva. Recordó que el magistrado solía pasar a desayunar los sábados a la mañana junto a un grupo de aficionados a las motos con los que también compartían viajes y asados. Y así la relación comercial se convirtió en "amistad".

Entre febrero y marzo de 2013, dijo Spadoni, Vienna le comentó que un "amigo" suyo tenía una moto sin papeles para dejar a la venta: "Le pregunté el color y me di cuenta de que era esa moto porque era bastante particular". Cuando el abogado Yrure le preguntó quién era ese amigo del que hablaba el juez, Spadoni sólo lo recordó por su apellido: "Me lo nombró. De apellido Paz. No recuerdo el nombre".

Alboroto

"Después de unos días vino el señor Paz. Lo reconocí porque alborotó el negocio. Dejó el auto en doble fila. Hablaba muy eufórico. Volvió después con un muchacho y dejó la moto. Nos pusimos a hablar de boxeo. Le hicimos un mandato de venta, no recuerdo si a nombre de él o del muchacho que manejaba. Era morocho, robusto, cabezón, hablaba con voz ronca. Dijo que venía de parte de Vienna".

Así, Spadoni conectó a Vienna con Paz aunque no atribuyó la posesión de la moto al juez tal como surge del acta de secuestro de cerca de 70 motos que realizó la Policía Federal en julio de 2013. Según explicaron las defensas una vez terminada la audiencia, en ese acta consta un detalle de los rodados, número de chasis, motor y mandatario. En el casillero de la Kawasaki figura escrito el nombre "Juan Vienna".

El procurador de la Corte Jorge Barraguirre indagó de dónde había saldo ese dato cuando investigó la conducta del juez, en el marco de un sumario administrativo por irregularidades en su desempeño. Les preguntó a los federales de dónde habían sacado el dato que ubicaba al juez como mandatario de la Kawasaki y éstos lo atribuyeron a documentación de respaldo encontrada en el negocio. Esa documentación se buscó a pedido del procurador pero nunca fue encontrada en el depósito fiscal de los objetos secuestrados en la causa "Peras blancas".


"Peras blancas", la causa de Spadoni

Gustavo Ariel Spadoni es uno de los cuatro condenados el 16 de febrero de 2016 por el Tribunal Oral Federal 2 de la ciudad bonaerense de San Martín por el envío de más de 1.235 kilos de cocaína disimulada en toneles con pulpa de peras desde el puerto de Zárate hacia Portugal. Spadoni recibió 12 años de cárcel al igual que el también empresario rosarino Fabián Osvaldo Campagna, quien tenía un restaurante en Mitre e Ituzaingó; el cantante de tangos local Carlos Alberto Mulé; y el comisario retirado de la bonaerense Gabriel Nieves Otero.

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