Policiales

El imputado por el crimen de un adolescente fue condenado por tenencia de armas y quedó libre

Mauro Valentín Paz aceptó 3 años de prisión condicional por guardar una ametralladora y una pistola. No se reunieron evidencias de peso en su contra por el homicidio de Enzo Moreno

Viernes 17 de Septiembre de 2021

Cuatro meses después de ser detenido por el homicidio de Enzo Moreno, un adolescente de 16 años acribillado en una plaza mientras jugaba a la pelota con amigos, un joven que había sido acusado del crimen aceptó en un juicio abreviado una pena a 3 años de prisión condicional por la tenencia de dos armas de fuego secuestradas en un allanamiento. Como en este período de la investigación no se reunieron evidencias de peso, Mauro Valentín Paz recuperó la libertad tras la firma del acuerdo judicial pero seguirá vinculado a la investigación del asesinato, por el que no hay otros acusados.

La condena fue homologada por la jueza Silvia Castelli tras una audiencia celebrada la tarde de este viernes en el Centro de Justicia Penal. Paz, un albañil de 20 años sin antecedentes penales, fue condenado a 3 años de prisión condicional por la tenencia ilegal de dos armas de guerra halladas en un domicilio de Lima al 2800. La pena fue acordada entre el fiscal de Homicidios Ademar Bianchini y el defensor particular Ezequiel Torres. Como reglas de conducta, el condenado deberá abstenerse de portar armas y no podrá acercarse a un rango menor a 200 metros a los familiares de Enzo Oscar Moreno.

Asimismo, en el abreviado se dispuso el decomiso de una pistola ametralladora PAM 2 con su cargador y de una pistola calibre 9 milímetros de origen chino que, según las pericias balísticas, eran aptas para el disparo pero no se corresponden con el arma usada en el crimen. Así, Paz obtuvo la libertad tras la firma del acuerdo pero seguirá vinculado a la investigación por el asesinato. “Las evidencias lo desincriminan“, dijo el defensor Torres. No hay otros implicados por el caso.

>>Leer más: Imputado por el crimen de un chico acribillado cuando jugaba a la pelota

Enzo Moreno, de 16 años, jugaba a la pelota en una plaza de zona oeste cuando un joven descendió de un auto, lo encaró y lo acribilló a balazos el pasado 5 de abril. El asesinato del adolescente generó una gran conmoción pública porque ocurrió en plena tarde de un día de semana. Los chicos estaban en una plaza ubicada en Pasaje 1113 entre Pasaje 1112 y Valparaíso, en los límites difusos entre los barrios La Boca y Villa Banana. Desde un Citroën C3 color bordó en el que iban cinco personas descendió un joven que se dirigió directamente hacia Enzo.

El adolescente murió en el acto, a la vista de sus amigos y vecinos. En tanto el agresor volvió al auto y se dio a la fuga con los otros partícipes que todavía no fueron identificados.

Sobre los motivos del ataque, la hipótesis que en aquel momento manejó la Fiscalía tenía que ver con una pelea que había mantenido Enzo con otro muchacho. Lo que se comentó en el barrio fue el que este amigo hacía un tiempo había comenzado a tener nuevas juntas, un grupo de pibes que en el barrio son referenciados como transeros. Los nombres y apodos de estos chicos trascendieron como los de quienes iban en el auto. Se trata de un grupo de chicos jóvenes que iban a la misma escuela del barrio y desde hacía un tiempo trabajan bajo el amparo de un tal "Facu".

Entre ellos fue señalado Paz, quien en mayo fue imputado como autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y quedó en prisión preventiva por noventa días. Su defensor en aquel momento cuestionó la acusación pero consintió el plazo de arresto, “con la convicción de que en ese lapso se iba acreditar que no tiene nada que ver con ese hecho”, apuntó Torres a este diario.

>>Leer más: Una barriada llora el asesinato a balazos de un pibe mientras jugaba a la pelota

En aquella audiencia, recordó, Paz declaró que al momento del crimen estaba con su padre y su mujer embarazada en un centro de salud. Luego se presentaron testimonios que avalaban esa versión. Los tres entregaron a la Fiscalía sus celulares, que fueron peritados. La geolocalización de antenas, según Torres, comprobó que no se encontraban en cercanías del lugar del ataque.

“La defensa dio su conformidad y fue la mayor impulsora para que los tres celulares fuesen abiertos y desglosados por la agencia de investigación”, apuntó el defensor. El profesional añadió que tras cumplirse el plazo de arresto y constatarse que “todas las evidencias eran desincriminantes” su cliente “dio su conformidad para hacerse cargo de las armas” secuestradas en la pesquisa. Según dijo, las armas fueron encontradas en una casa donde había residido Paz, quien se había mudado a otra vivienda con su pareja y tramitado el cambio de domicilio dos meses antes de la detención.

Tras destacar la “objetividad” con que se desempeñó el fiscal, el abogado indicó que Paz fue apresado a partir de “descripciones muy vagas” que aludían a un muchacho “negrito, con un lunar cerca de la nariz del lado derecho”, siendo que Paz se adapta a esa descripción aunque tiene un lunar del lado izquierdo. Por último, remarcó que el fiscal “constató que las armas secuestradas no tienen vinculación con el calibre usado en el hecho”.

El abreviado le atribuyó la tenencia de una ametralladora modelo PAM con cargador y 216 cartuchos y una pistola 9 milímetros secuestrada en un domicilio de Lima al 2800. De la pistola, la pericia concluyó que posee aptitud para el disparo pero “su funcionamiento es anormal por no contar con su correspondiente almacén cargador de quita y pon original”, lo que exige presionar el cargador con la mano que no dispara para que pueda funcionar en semiautomático.

La pericia concluyó que “las diez vainas servidas secuestradas en el lugar del hecho” y “las balas de plomo extraídas del cuerpo de la víctima” fueron “percutadas y disparadas por una misma arma de fuego, distintas de la ametralladora y de la pistola” atribuidas a Paz.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario