Por quinta vez en una semana frigoríficos del gran Rosario fueron blanco de ataques a balazos con mensajería tumbera que, según trascendió, estaría dirigida a la actual conducción sindical del gremio De la Carne. Este martes por la noche los blancos fueron los frigoríficos Coto, de Lamadrid al 300 de Rosario, y Mattievich, de pasaje Medina al 1400 de Villa Gobernador Gálvez. En cada uno de los lugares los atacantes dejaron una nota en la que, según trascendió, se cuestionaba a la actual dirigencia sindical. En las amenazas escritas se hablaba de "un fin de ciclo".
El nuevo ataque se produjo dos días después de un ataque incendiario que tuviera como blanco un camión con cámara de frío que ingresaba a la planta del Swift en Villa Gobernador Gálvez. El ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, despegó los incidentes ligados a la industria cárnica “de los hechos de inseguridad corriente que normalmente son imposibles de prevenir”.
Consultado esta semana por las agresiones y su posible origen, el titular del gremio, José Fantini, descartó que existiera una "interna gremial". El líder sindical de la Carne consideró que lo ocurrido en el frigorífico Swift, la balacera el miércoles de la semana pasada a la sede sindical y la quema de cuatro motos en el bicicletero del frigorífico Paladini de Villa Gobernador Gálvez la semana pasada “son algo común de lo que está pasando en Rosario, no solo contra el Sindicato de la Carne sino contra otros gremios y trabajadores de la zona. Lo único que puedo decir es que no se trata de una interna gremial”, remarcó.
Fantini admitió que “hace cinco períodos en los que no hay oposición" y agregó: "Somos un sindicato de puertas abiertas”. Lleva tres décadas al frente de la conducción gremial.
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Ante eso, el ministro Cococcioni advirtió este miércoles que se “está trabajando junto con la Fiscalía para el esclarecimiento de esos hechos. Más allá de que uno no tiene detalles porque la investigación recién está empezando, se puede hacer la lectura de despegar estos hechos de lo que podrían ser fenómenos corrientes de inseguridad urbana”.
El ministro dijo que “está muy claro que hay un hilo conductor de esos cuatro episodios. Podría ser la interna gremial, pero no me animo a sacar una conclusión, pero por la elección de los blancos y por la coincidencia temporal en algunos de los hechos, esto se apartaría de los sucesos de inseguridad corriente”.
“En esta cuestión de los frigoríficos, lo determinante será la parte investigativa, más allá de las medidas de prevención o de que pongamos un policía en cada lugar para disuadir. Hay que dilucidar quién está detrás de esto, porque todo parece una orquestación que tiene una intencionalidad y una dirección determinada”, subrayó Cococcioni.
El fiscal Franco Carbone, por su parte, resolvió unificar en sus manos los cinco casos y citó a declarar al líder sindical.
Los últimos ataques
Este martes por la noche en pocos minutos se produjeron dos ataques sobre frigoríficos del Gran Rosario. La primera balacera tuvo como blanco el portón de acceso del frigorífico Mattievich, de Villa Gobernador Gálvez. Dispararon dos veces contra el portón y dejaron una nota.
Unos minutos después, otra denuncia al 911 alertó sobre un ataque a balazos contra las instalaciones del frigorífico Coto, en la zona sur de Rosario. Las fuentes aclararon que el ataque fue perpetrado contra el portón del acceso de camiones que está sobre calle Gutiérrez. Los vecinos denunciaron que en esa zona hace varios días que no hay iluminación en la calle. Allí también dejaron un mensaje tumbero. Ambos hablaban de "un fin de ciclo" de la actual conducción gremial.
Esta saga comenzó el miércoles de la semana pasada, aproximadamente las 22.10, cuando la sede sindical del gremio De la Carne, emplazado en Fausta al 5300, barrio Saladillo, fue atacada. Dos personas llegaron en una moto hasta el frente de la sede gremial. El acompañante de la moto se bajó, dejó caer un papel y se concentró en rociar con una botella combustible sobre la fachada. Luego encendió un papel a manera de mecha. Y ya, cuando su socio en el delito giró en "U" la moto, antes de subirse nuevamente disparó al menos cuatro veces contra el frente.
Tres de esos impactos dieron contra el frente y el restante ganó el interior del sindicato tras perforar una ventana. En la escena del ataque quedaron tres vainas servidas calibre 9 milímetros y un cartel en el que se pedía la renuncia de la actual conducción sindical.
Pero no fue el único ataque que recibieron los agremiados al gremio cárnico. Casi en paralelo, el bicicletero del frigorífico Paladini, sobre calle San Luis al 1300 de Villa Gobernador Gálvez, fue atacado y al menos cuatro motos de trabajadores resultaron quemadas. En la escena también dejaron una nota amenazante hacia la conducción del sindicato. Si bien no hubo heridos, el presidente del frigorífico, José Pablo Paladini, se comprometió en un comunicado con el personal a reforzar la seguridad.