Policiales

Allanaron dos negocios de telefonía y dejaron detenidos a sus dueños

Dos comercios donde se venden equipos e insumos para telefonía celular fueron allanados ayer por orden del juez que investiga a bandas narcocriminales que operan en la ciudad.

Viernes 28 de Junio de 2013

Dos comercios donde se venden equipos e insumos para telefonía celular fueron allanados ayer por orden del juez que investiga a bandas narcocriminales que operan en la ciudad. Los encargados de la pesquisa secuestraron más de 250 aparatos, tanto radiales como celulares, que en ningún caso eran nuevos. La sospecha que motivó las inspecciones es que a esos negocios los miembros de los grupos delictivos llevaban sus teléfonos portables de manera periódica para ser sometidos a alteraciones o cambios que evitaran la interceptación de sus comunicaciones. Ese tipo de manipulación se presume ilegal por lo que dos responsables de esos locales quedaron detenidos e incomunicados.

Estos operativos son novedosos en tanto la Justicia pone el foco en negocios que, aunque funcionan legalmente, quedan en situación de responder por operaciones comerciales mantenidas con grupos que operan en la ilegalidad. Lo que abre la misma veta hacia rubros que expenden o expendieron bienes o servicios a los mismos grupos sin resguardo demostrable en lo administrativo o en lo contable.

Asociación ilícita. El motivo de la detención de los dueños de ambos negocios es que, por lo menos en un caso, surgen claros indicios de una acción regular en favor de la familia Cantero, lo que lo convierte en posible partícipe de la asociación ilícita que investiga el juez Juan Carlos Vienna.

Los allanamientos fueron simultáneos. Uno de ellos se hizo en 27 de Febrero 1088, en un negocio llamado Call 911, de donde efectivos de la División Judicial de la Unidad Regional II secuestraron 200 aparatos de telefonía, 250 baterías para celulares, 150 plaquetas y carcasas plásticas de los equipos. Los investigadores se llevaron de allí una credencial de la Policía Federal sin foto y una gorra perteneciente a la misma fuerza.

El dueño del negocio, Alejandro R., de 45 años, quedó detenido e incomunicado.

La investigación deja en claro que Alejandro R., conocido como "Negro Ale", tenía una relación estrecha con Claudio "Pájaro" Cantero, asesinado el 26 de mayo pasado, y con su hermano de crianza Ramón "Monchi" Machuca. El contacto entre Alejandro R y los hermanos Cantero era regular: se reunían para jugar al fútbol o a las cartas y para cenar. También se le atribuye a Alejandro R conexiones fluidas con personal policial.

También fue allanada una vivienda de este comerciante en Zeballos al 700 de donde los investigadores se retiraron con dos notebooks y 15 teléfonos celulares. De allí se llevaron también una campera y otra gorra de la Policía Federal.

Una tercera acción se desarrolló en Maipú al 1700 donde fueron incautados tres equipos de computación, veinte celulares y una importante cantidad de chips, que son los circuitos integrados que contienen la memoria del teléfono. También fue detenido allí Federico C. que aparece como responsable del local, aunque no surgiría un vínculo directo de esta persona con los grupos investigados.

Manipulaciones. Los allanamientos fueron inducidos, según fuentes del caso, por escuchas telefónicas que establecen que en estos negocios allegados a la familia Cantero, que encabeza la banda de Los Monos, dejaban sus aparatos radiales y de telefonía para distintas intervenciones: alteraciones de imai que sirven para identificar cada equipo, cambio de plaquetas para pasar de una compañía a otra cuando los aparatos son sustraídos, clonaciones de equipos y otras manipulaciones para evitar acciones típicas de la persecución penal, como las interceptaciones de llamadas.

De las escuchas se desprende que personas vinculadas a los Cantero dejaban en el negocio de Alejandro R. flotas de teléfonos, que ellos llaman planteles, que se renovaban con distinta periodicidad: en ocasiones mensualmente y en otras cada quince días. El propósito era imposibilitar el eventual seguimiento judicial de sus actividades. Los planteles a renovar estaban integrados por una decena de aparatos de marcas Nextel y Blackberry.

De ambos negocios, según fuentes de la causa, la policía no retiró aparatos nuevos: sólo interesaban a la investigación aquellos que se dejan para realizar alteraciones a sus configuraciones originales.

Los investigadores no encontraron en los lugares allanados ningún tipo de documentación respaldatoria de la comercialización de los equipos lo que hace presumir que se trata de lugares donde confluyen aparatos del mercado ilícito.

El juez Vienna encabeza una investigación que tiene identificados a tres grupos criminales que cometen una variedad de delitos: homicidios por encargo, acopio de armas, amenazas y lesiones en el marco de acciones narcocriminales, a partir del asesinato de Martín Paz en septiembre pasado.

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