Habitantes de las villas miseria de las principales ciudades de Colombia protagonizaron hoy saqueos y protestas por la falta de ayudas alimentarias y económicas durante la cuarentena adoptada para frenar el coronavirus, que se extendería más allá del 27 de abril, según anunció esta noche el gobierno.
"El objetivo no es la terminación de la cuarentena el 27 de abril, esa no es la estrategia, la estrategia será mantener el aislamiento preventivo obligatorio para los grupos específicos y mantener la cuarentena preventiva obligatoria para toda la población", dijo el ministro de Salud, Fernando Ruiz, ante el Congreso de la República.
Ruiz adelantó que habrá una apertura gradual y controlada de algunos sectores de la economía colombiana, pero advirtió que ante cualquier riesgo que se presente "volverá a haber un cierre, tal como está previsto en los modelos del Instituto Nacional de Salud".
Según explicó, el objetivo de flexibilizar la cuarentena es garantizar el abastecimiento de los ciudadanos, pero recalcó que se debe mantener la protección de las personas.
En Medellín, en tanto, ciudadanos hicieron piquetes y saquearon camiones con ayuda humanitaria antes de que fuesen repartidas, mientras que en Bogotá y Cali, los pobladores salieron a protestar y hacer sonar cacerolas porque dicen no haber recibido las ayudas prometidas en el comienzo de la cuarentena.
La situación ha desbordado principalmente en Medellín, capital de Antioquia, donde un camión con víveres fue saqueado hoy en el barrio Olaya Herrera por un grupo de personas, una situación que se repite desde el pasado fin de semana.
La alcaldía de la ciudad comenzó a repartir en los últimos días ayudas a familias de escasos recursos que se registraron por internet o fueron seleccionadas por funcionarios públicos que recorrieron los barrios, pero muchas de las entregas fueron saqueadas.
En Cali, capital del Valle del Cauca, un centenar de habitantes salieron a la calle para protestar por la supuesta promesa incumplida del municipio de brindar ayudas a los más necesitados.
"La gente tiene hambre, está saliendo de sus casa arriesgando sus vidas y no les han traído comida. Nos dijeron que nos habían mandado dos camiones y no nos han mandado nada, no nos ha llegado nada", aseguró una coordinadora barrial.
Mientras, en el sur de Bogotá, la villa miseria Ciudad Bolívar realizó anoche un nuevo cacerolazo para reclamar las ayudas prometidas por la municipalidad, pero la protesta fue dispersada con gases lacrimógenos por un escuadrón antidisturbios, lo que generó fuertes críticas desde diversos sectores políticos a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López.
"Responder con gases lacrimógenos sobre las casas de la gente de Ciudad Bolívar a un cacerolazo de protesta es irresponsable, es de tiranos. Claudia, abandone la tiranía", dijo el senador izquierdista Gustavo Petro, exalcalde de la ciudad y jefe del movimiento Colombia Humana.
Frente a lo ocurrido, la alcaldesa López manifestó que fue muy "desafortunado" pero que lo que sucedió fue "porque hay intento de atraco, no porque hay una protesta".
Según la Alcaldía de Bogotá, al menos 262.561 familias de la ciudad se han visto beneficiadas por las donaciones monetarias desde que comenzó la cuarentena.