Los jugadores de la selección brasileña se manifestaron muy enojados por los aplausos de la hinchada de su país hacia Lionel Messi, en el empate sin goles por las eliminatorias sudamericanas.

Los jugadores de la selección brasileña se manifestaron muy enojados por los aplausos de la hinchada de su país hacia Lionel Messi, en el empate sin goles por las eliminatorias sudamericanas.
Cuando el entrenador del seleccionado argentino, Alfio Basile, mandó a la cancha a Rodrigo Palacio por Messi los torcedores brasileños que asistieron al estadio Mineirao de Belo Horizonte le brindaron un cerrado aplauso al jugador de Barcelona.
"Me provoca orgullo tener un compañero a quien aplauden hasta los brasileños", dijo Fabricio Coloccini en relación a La Pulga, una opinión bien diferente a la de los futbolistas brasileños.
"Es duro para uno que está en su país ver a 60.000 personas abucheando al técnico de la selección (Carlos Dunga) y aplaudiendo a Messi. Nosotros abandonamos a nuestras familias para venir al Mineirao y hacer lo mejor que podemos. No logramos ganar, pero nos esforzamos. Messi es un gran jugador, pero los brasileños deberían aplaudirnos a nosotros", sostuvo el lateral izquierdo Gilberto.
El mediocampista Julio Baptista también se quejó: "Esto es muy triste, porque cuando jugamos afuera nadie nos apoya. Argentina no conquista títulos desde hace varios años, y no ha logrado ganarnos desde hace mucho. Yo jamás he sido derrotado en una final por Argentina. Pero, pese a todo eso, los brasileños prefieren valorizarlos a ellos y no a nosotros".
El zaguero Juan fue otro de los que se lamentó por los aplausos a Messi: "Ya estamos acostumbrados a eso. Cada vez que jugamos en Brasil y no logramos un buen resultado pasan cosas como esa. Yo rechazo esa postura".
Distinta fue la posición del delantero Luis Fabiano, quien se mostró más contemplativo. "Hay que entender a los hinchas. Esto es normal. En España he visto a la hinchada de Real Madrid aplaudiendo a Ronaldinho (volante de Barcelona)...", manifestó.


