“Me gusta cómo juega Central, me gusta verlo. Me gusta ver a Marco Ruben, me gusta ver a Vecchio”. Juan Román Riquelme se expresaba en esos términos a principios de septiembre de 2021, algunos días antes de que Boca viniera al Gigante de Arroyito a enfrentar al Central del Kily González, por la 10ª fecha del campeonato local. Hoy este Central tiene prácticamente el mismo equipo y sigue dependiendo en gran medida de lo que genere Vecchio y lo que ejecute Ruben, dos futbolistas que sin dudas están por encima de la media del fútbol argentino y que hoy tendrán la posibilidad lucirse en un partido en el que habrá una atención particular. Si a Riquelme le gusta verlos jugar es porque considera que lo hacen bien, y si en el José Amalfitani sus figuras trascienden será en favor de Central y para el sufrimiento del exdiez xeneize.
























