Se habló, se dijo, se escribió la semana pasada sobre que en general, en las historias de los clásicos, en las citas previas los entrenadores reservaban a jugadores que venían tocados para que pueden enfrentar el partido más importante de la ciudad. La del último fin de semana no fue la excepción, pero de todas formas los técnicos se encontraron a partir de ellas con más inconvenientes. Del lado de Central, con más lesionados que le trajeron a Eduardo Coudet nuevos interrogantes, a los que parece que puede agregarle cambios tácticos. Sin dudas, del lado de Arroyito la estatura del equipo aparece más revuelta. Del lado de Newell's, pese a preservar, Diego Osella no pudo solucionar los problemas que tenía, que por cierto son muy importantes para su estructura: nada menos que no puede tener a un 9, ni al titular ni al suplente. Y por eso aspira a modificar de la línea de los doble 5 en adelante. Los dos probaron ayer, ninguno de los dos definidos. No tienen nada seguro. Los dos abren el paraguas.




























