El técnico rosarino a cargo del seleccionado chileno, tuvo esta semana un nuevo
encontronazo con la prensa deportiva de ese país. El enojo de Marcelo Bielsa se originó en una foto
que lo muestra desdentado, dijo: "Es la prueba más clara de que a ustedes no les interesa
nada de lo que pasa en el entrenamiento". Y acusó al negocio periodístico de "obstaculizar la
comunicación con la gente".
Luego del entrenamiento del lunes, antes de partir a Calama, Marcelo Bielsa
dió una conferencia de prensa y se refirió a diversos temas, pero por las preguntas que le
hicieron, su discusión con la prensa tomo especial protagonismo.
El técnico argentino afirmó que "si algo ha obstaculizado
la comunicación con la gente ha sido el negocio periodístico", en una nueva crítica a la
prensa deportiva. "Es un negocio de medios, auspiciantes y amarillismo", describió Bielsa
a la prensa, al defender su política de "puertas cerradas" en la selección y
ejemplificando con lo ocurrido en la gira asiática, cuando fue fotografiado sin su
dentadura. "Me estaba haciendo un tratamiento dental, y tenía un puente hasta que me
pusieran los implantes. A las 10:25 de esa mañana se me salió el puente y tenía que ir a
entrenar. Entrenábamos en un campo que daba a la calle, sólo separados por un alambrado",
inició su relato Bielsa.
"Los periodistas -acotó- estaban en la mejor situación de la observación de
la práctica. Hicimos un ejercicio de desmarcación, muy interesante, pero que salió muy mal. Al
otro día, la única referencia al entrenamiento fue mi boca desdentada. Es la prueba más
clara de que a ustedes no les interesa nada de lo que pasa en el entrenamiento",
indicó.
"El pueblo desea incondicionalidad, amor por la camiseta y entrega. Eso
ustedes no lo defienden, porque dicen que no nos sobran jugadores", dijo Bielsa, quien añadió
que "no le damos lo que quieren: peleas, salidas nocturnas".
Bielsa cuestionó a la prensa porque en lugar de hablar de fútbol,
"hablan de la mujer de Beckham, de las joyas de Beckham, de Vidal, a quién le importa la
vestimenta que lleva un jugador, si viste tal marca, si usa tal perfume".
Al referirse a un incidente con los micrófonos al borde de la cancha en los
partidos con Guatemala y Panamá, Bielsa afirmó que "no es legítimo que haya un micrófono al
lado mío durante los 90 minutos".
"Lamento el desborde de un compañero de trabajo (el preparador físico Luis
Bonini). Que el otro sea peor no nos autoriza a pervertirnos, pero constantemente nos
intentan pervertir", agregó.
"Corremos el micrófono y lo vuelven a poner, desafiantes, para que
terminemos enojándonos, actuemos como no debemos actuar y después se permitan reclamarnos
nuestra barbarie", afirmó.
Y señaló que ya sufrió en Argentina "apretadas" similares de los
periodistas deportivos que solo les interesaban las entrevistas individuales, vender y "llenar
espacios".
Las críticas de Bielsa fueron publicadas por el diario El Mercurio, con el
que el DT tuvo fuertes cruces, pero en cuyas páginas el DT hoy es defendido por el periodista
Felipe Bianchi, en una columna de opinión.
"Bielsa vino a Chile desde un medio superior a tratar de levantar nuestro
fútbol", dijo Bianchi, para quien el técnico debe debatir de fútbol "con gente que no
sabe nada de fútbol", al tiempo que tampoco bebe alcohol con periodistas ni
es "permisivo" con ellos.
Para Bianchi, a Bielsa le está ocurriendo lo mismo que sufrió Manuel
Pellegrini (actual DT del Villarreal) con "la familia del fútbol chileno, esa linda majamama
de jugadores, técnicos, dirigentes y periodistas chantas que no entienden lo que tienen
al frente ni aunque se lo muestren con vela".
Y señaló que ya sufrió en Argentina "apretadas" similares de los
periodistas deportivos que solo les interesaban las entrevistas individuales, vender y "llenar
espacios".