Un Gigante repleto, pero sin agua en los baños ni gaseosas suficientes para la venta. Esa fue la radiografía del infierno, este domingo en Arroyito, durante el partido que Rosario Central ganó 2 a 1 a Arsenal. El termómetro se clavó en 39,1 grados a las 17, pero con sed y tanta gente se sentía arriba de 40 grados. ¿Qué le pasa a la AFA cuando dispone estos horarios en pleno febrero? ¿No puede reverlos, no se puede jugar de noche? ¿Qué lo impide?
Hasta el técnico Miguel Russo lo reconoció: "No era el horario, ni el mes ideal, pero la gente colmó el gigante con 40 grados". Su comentario fue tendencia en las redes.
La Capital recogió algunos testimonios ante un público de unas 43 mil personas.
"Vengo a la cancha desde que soy chico, tengo más de 40 años, siempre cortan el agua para que el público compre gaseosas y es un despropósito que eso siga pasando, más un 12 de febrero con 40 grados", se enojó Marcelo quien fue en camiseta y obvio a los 5 minutos de llegar al estadio se quedó en cuero. "Hay que jugar de noche", pidió.
"Yo estaba en Cordiviola, pero del lado del río debe haber sido una locura. En el baño, de mi lado, había solo una canilla con agua que en el entretiempo colapsó. Como la entrada de los molinetes estaba abierta, por suerte metí una botella de dos litros con agua, imaginate que fui con mi nene de tres años si no lo hidrataba... ", contó Mateo, padre de Manuel, un canallita prematuro.
"Hace años que falta agua en los baños, esperemos que esta dirigencia lo solucione porque no puede ser que esto siga así como si nada. ¿Y si ayer se moría alguien por un golpe de calor?", preguntó a este diario Mariela, una hincha que no tiene nunca un ausente en la cancha auriazul.
"Voy a la platea mas cara: la preferencial, techada, abajo de la prensa por Cordiviola. Y los baños de mujeres tienen una sola canilla y a veces, encima, la cierran. Ayer yo me había llevado una botella y la llene como decenas de hinchas, incluso varones. Los baños son decadentes, sin agua, sin seguridad, amo a Central y a esa cancha pero le falta un mantenimiento importante", planteó Mabel, fan canalla de la primera hora.
"Fui a las 4 a la cancha y ya era insoportable el calor, tengo platea alta al lado del río, la gente toda transpirada se quedaba en los pasillos para no exponerse al sol. Al principio, en los baños de arriba había agua y nos mojábamos la gorra y la cabeza, compramos bebida, un agua o una Coca 500 pesos, la gente invadía los lugares para llegar a una bebida. Hasta el primer tiempo ese fue el panorama, pasaba el cocacolero, el heladero. En el segundo, la gente se saturó. Cuando fuimos con mi hijo comprar Coca, de la desesperación la compramos caliente", aseguró Pedro, otro hincha que concurre con su hijo Julián haga frío o calor y esté como esté el canalla.
"Se aprovechan de la pasión de la gente, estaba llena la cancha: fui con mis hijos y sobrinos, pero ¿es necesario jugar a esa hora? Acá manda la televisión. Hasta el El Open de Australia de tenis suspendió los partidos, acá por qué no?", preguntó Ariel, este lunes indignado.
"Me tuve que conformar con un helado y fue la salvación", dijo Leonel, canalla que vive en Funes.
"El árbitro paró seis veces el partido para tomar agua. Nunca vi algo así. La gente pedía la banco de suplentes que tiranran agua a las plateas, ni hablar de los policías y bomberos con esos uniformes: ¿nadie vio eso? No sé como no nos derretimos todos abajo del sol", dijo Federico, un centralista más.