Ovación

El día del gol imposible

El Día del Futbolista, que recuerda el tanto de Grillo a los ingleses en 1953, quedó ayer opacado en una jornada nacional de luto.

Viernes 15 de Mayo de 2015

Para el fútbol argentino, el de ayer fue un día al menos contradictorio. De duelo, de ansioso enfrentamiento deportivo y también de conmemoración. La muerte del jugador jujeño de San Martín de Burzaco Emanuel Ortega opacó casi todo, ya que si bien se suspendieron los partidos de todas las categorías, el superclásico entre Boca y River se jugó igual. Y ante dos hechos tan contundentes pasó desapercibida la conmemoración del Día del Futbolista, en homenaje al gol imposible que el 14 de mayo de 1953 el jugador de la selección Ernesto Grillo les convirtió a los ingleses con audacia y un ángulo mínimo. Un tanto histórico, que durante décadas todo futbolero dijo haber visto; un gol que sólo fue superado 33 años después por Diego Maradona.

El partido contra la selección de Inglaterra no era uno más. Los ingleses, los amos del fútbol de la época, jugaban por primera vez en cancha criolla en el marco de una gira por Sudamérica. Se programaron dos encuentros, uno el 14 y otro, con categoría internacional, el 17 de mayo. En el primero, Argentina comenzó perdiendo y terminó ganando 3 a 1 en la Herradura de Cemento (el estadio de Núñez), ante 85 mil hinchas. El segundo se suspendió por lluvia a los 23 minutos y a pesar de las más de 91 mil almas presentes.

En el primero, Argentina se presentó con los cinco delanteros de Independiente vestidos con la albiceleste. El técnico Guillermo Stábile formó con Musimessi; Pedro Dellacha, José García Pérez; Juan Francisco Lombardo, Eliseo Mouriño, Gutiérrez; Michelini, Carlos Cecconato (Méndez), José Lacasia, Grillo y Osvaldo Cruz. El gol de Grillo se puede ver aún en una filmación deslucida, que por hacer foco en las plateas por poco pierde de vista "lo imposible". Con dificultad y a una considerable distancia se ve que Grillo toma un pase de Carlos Lacasia y con un pique corto y amagues deja fuera de juego a dos rivales (Wright y Barlow) en el área rival. La acción lo dejó pegado a la raya y desde allí encaró al arco, en un ángulo por demás cerrado. Barras, un defensor rival, se le tiró a los pies sin suerte. Quedaba una víctima: el arquero inglés Paul Ditchburn dio un paso adelante esperando el centro y cerrando más aún el ángulo de remate de Grillo, quien decidió de golpe pegarle de zurda y meter un pelotazo contundente y milimétrico entre el arquero y el poste.

Gloria. Los festejos no se hicieron esperar. "Hace poco nacionalizamos los ferrocarriles y ahora el fútbol", dijo un comentarista.

Tras el ese primer gol, se sumaron dos más: uno de Rodolfo Micheli y otro más de Grillo. Para los ingleses el partido fue una humillación, al punto que según las crónicas de la época adujeron haber jugado con un equipo suplente.

Excusa o verdad, lo cierto es que el partido que hizo que Futbolistas Argentinos Agremiados decidiera tomar como referente histórico para declarar el Día del Futbolista no figura en ningún libro de historia del fútbol inglés. Un día que para la Argentina todo fue posible.

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