Como propone Ovación hoy, ahora que el fútbol está parado, el virus acecha y es necesario fortalecerse con las pasiones que anidan dentro. Vaya aquí la propuesta, la de recordar una letra que llevará a la identificación, con alma de pelota de trapo y que invita a escucharla, por supuesto, para completar su encanto:
Intro:
“No teníamos camiseta..., nos juntamos de apuro para el lío. El Peludo armó el equipo, uno por ahí que le mojó la oreja y ya quedó listo el desafío.
En el arco, el Tano Fugazzeta,
el Gallego de dos, de tres el Manco,
marcando a la derecha el Groncho Frías,
de 5 el hijo del Dotor, de 6 el Raro,
En la punta derecha el Uña E’Lata,
el vasco Ochoa justamente de ocho,
el colorado Smith de centrofóbal
y en la zurda el Rusito y el Morocho.
De suplentes, el Turco y el Polaco;
de delegado, como dije, el Gordo;
yo con la botella y la toalla
y de hinchada el Peruca con el bombo.
lalalalá lalaralalalara lalalalalalara lalaralalá
Rejuntaos y sin entrenamiento
nos subimos al mionca del bostero
y dando tumbos y relojeando minas
nos fuimos para el centro.
Ah! y pasamos por la casa del Pelusa
para ver si venía con nosotros;
batió la vieja: “juega pa’ otro barrio”,
que si el Pelusa está, con el Pelusa es robo.
Ellos tenían botines con tapones
y camisetas con número en la espalda,
un botiquín con yeites pa’ los golpes
y un colectivo British School que los llevaba.
Movió un rubio, grandote y colorado,
y le quitó la pelota el Uña E’Lata,
se perfilaba solito por la punta
pero perdió en el raje la alpargata.
Sacó el arquero, con gorra y rodillera,
y cabeceó el Rusito por la zurda,
cuando la agarró lo hicieron bosta,
el referí era de ellos, un crosta que era cura.
lalalalá lalaralalalara lalalalalalara lalaralalá
Y no le cobró un foul al Groncho Frías
porque estroló a un pituco a la derecha
y el Peruca a los bombazos le decía:
“A la cabeza che, apuntale a la cabeza”.
Por el lao al que el Manco le faltaba el brazo,
se le piró el puntero entre gambetas
y se enojó con el Tano que gritaba:
“Ma agarralo de la camiseta”.
El hijo el Tordo en un tono muy sensato,
le dijo al Raro: “Che, mantené la calma”,
cuando un chetito le metió un planchazo
que le dejó los tapones en el alma.
El Vasco Ochoa con la globa bajo el brazo
se fue a quejar al referí, cabreado,
“los muchachos son rudos pero nobles Vasquito,
y jamas son malintencionados”.
El gol de ellos lo metió un petiso,
medio asqueroso, que era el atacante,
canchero, pelo corto y bigotito,
que batió el Turco: “qué pinta e vigilante”.
lalalalá lalaralalalara lalalalalalara lalaralalá
La cosa no funcaba, no había coherencia,
los pataduras nos tenían en un arco,
todos manijas y perdiendo por goleada,
batió el Polaco: “nos falla el mediocampo”,
y entonces, ¿quién llegó? ¡Llegó el Pelusa!,
el que estaba jugando para otro barrio,
casó la globa y no la saltó nunca
y empezamos a bailarlos.
El Peruca agarró el bombo y “dale y dale”,
¿y dale qué?, si ni nombre tenía el cuadro,
“dale nosotros, dale los sin nombre,
dale los parias, dale los rejuntados”.
Nos empezaron a dar como en la guerra,
cuando empatamos ahí empeoró la cosa,
¡uy qué de piñas!, el cura dijo “basta,
no es de buenos cristianos estas jodas”.
Y ya en el mionca de vuelta y meta bombo,
y sucios con el barro de la cancha,
“tenemos que entrenarnos”, dijo el Gordo
y “ganarles algún día la revancha”.
lalalalá lalaralalalara lalalalalalara lalaralalá”.
Sobre Rafael Amor
Rafael Amor nació en Buenos Aires en noviembre de 1948 y murió en diciembre de 2019. Considerado como uno de los más destacados autores de su generación, sus canciones fueron grabadas por prestigiosos intérpretes, entre ellos: José Larralde, Alberto Cortez, Facundo Cabral, Mercedes Sosa, Los Cuatro de Córdoba, Cantoral y otros. Se afincó en España en 1973, donde desarrolló la mayor parte de su carrera pero siempre retornó al país y varias veces estuvo en Rosario dando testimonio de sus relatos, muchos considerados de protesta. En “El Desafío”, un tema bien futbolero, se puede ver esa veta y no parece casualidad que en la historia aparezca el Peludo, el apodo con el que se conocía a Hipólito Irigoyen, y Peruca, el mote con que se identifica a los peronistas, por supuesto con el bombo. No por nada, ambos están en el equipo del Pelusa.
RAFAEL AMOR CANTA - EL DESAFIO