Fútbol

Cocca: el misterio de la renovación como DT de Central

Cocca se reunirá hoy con los directivos canallas para decidir si sigue o se va. Le pondrán condiciones

Lunes 15 de Junio de 2020

La saga por la continuidad de Diego Cocca como técnico de Central tendría hoy a la tarde una reunión final. El encuentro virtual fue pedido la semana pasada por el propio entrenador canalla para profundizar sobre el proyecto deportivo. De la conversación vía Zoom está previsto que participen por el lado de Central el presidente Rodolfo Di Pollina, el vice Ricardo Carloni, el tesorero Adrián Raguza y el secretario Guillermo Hanono. Tal vez se sume otro directivo. Mientras que esta vez sí habrá intervención de Cocca y obviamente de su representante Christian Bragarnik.

Con la cuestión económica ya arreglada desde hace varios días, ahora queda por solucionar la más importante para la mesa directiva canalla. Es que los dirigentes tienen tomada una posición dogmática con relación a la continuidad del entrenador. Todo indica que si Cocca quiere seguir en el cargo deberá aceptar ciertas condiciones. Una de ellas es que deberá encabezar un plan integral para que Central vuelva a las fuentes. En esa dirección debe entenderse que ya no hay más lugar para que Cocca y Cristian González, técnico de la reserva, no interactúen conjuntamente. Ahora sí o sí deberá existir una buena sinergia entre el entrenador de la primera y el Kily. Por eso la pretensión madre es que la divisional que dirige González vuelva a sentar sus bases en el predio de Arroyo Seco, como ocurría antes, y que no esté más en la ciudad deportiva de Granadero Baigorria.

Es más, quizás algún dirigente le diga directamente en la reunión a Cocca que en caso de no seguir el sucesor será el Kily. Lo haría más que nada para evitar malentendidos o habladurías de turno, sabiendo que la relación entre Cocca y el Kily nunca fue demasiado armoniosa.

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El Kily González espera sin desesperarse la oportunidad de agarrar la primera.

El Kily González espera sin desesperarse la oportunidad de agarrar la primera.

Cuando Cocca inicie el diálogo con la directiva y se empiece a hablar del mentado proyecto también se encontrará con otra decisión de fondo que no admitirá doble lectura. Los dirigentes tienen bien masticado el tema económico y creen con la fe de un devoto que para salir de esta situación apremiante en la que está el club, la única solución es que el técnico promueva a los pibes que ya están para dar el salto a la primera.

Cocca deberá contestar afirmativamente que está dispuesto a cambiar su política de conducción para sostenerse en el cargo. Claro que esto no va en desmedro de la buena imagen que tienen los dirigentes del trabajo realizado y del profesionalismo con el que se manejó desde que agarró las riendas de un equipo que estaba sumergido en el subsuelo del descenso. Pero eso sirvió para ese momento puntual. En una metáfora de cuarentena, se diría que Cocca ya sorteó la fase 1, ahora para encarar la zona 2 deberá demostrar que está dispuesto a poner un equipo más sincerado con la historia de Central y que esté tallado en el molde de una gran promoción de juveniles. En ese sentido, los directivos de Central también le dirán que cualquier jugador que se venda en estos mercados de pases, el reemplazante deberá buscarse en el club. Más precisamente en el vivero de la ciudad deportiva. Dicho con otras palabras. Cero chances de gastar o malgastar dinero con jugadores que después se sientan en el banco de suplentes o se la pasan más en la camilla de la enfermería que en la cancha.

Si algo tiene claro la directiva es que Cocca tendrá que acomodarse a esta nueva estructura futbolística para renovar el vínculo por un año. Como se sabe, el convenio laboral que firmaría hasta junio de 2021 tendría en el arreglo global una merma del 35 por ciento, con un salario para los primeros seis meses y con un incremento para los próximos seis. En el medio, la directiva puede rescindir el contrato en diciembre de este año si Cocca no cumple con los objetivos pautados.

Pero este arreglo económico, trascendente por cierto, no es tan cardinal para la dirigencia canalla como la obligatoriedad del cumplimiento del proyecto deportivo. Acá sí no hay espacios para las improvisaciones. Para seguir, Cocca deberá aceptar las condiciones impuestas por la directiva. De lo contrario, se vendrá el tiempo del Kily González, como seguramente se lo dirán en la propia cara.

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