Dos semanas de trabajo antes de salir nuevamente a escena por la Liga Profesional. Para todos los equipos siempre es bueno gozar de un tiempo para ensayar, pulir detalles, mejorar en aspectos físicos y tácticos. Ahora, ¿qué implicancia tiene para Central este parate que habrá en el fútbol argentino por la selección? Hay una respuesta que puede sonar chocante, pero de acuerdo al comportamiento del equipo canalla y con los números sobre la mesa, no pareciera del todo desubicado asegurar que este intervalo le servirá de poco y nada al equipo de Miguel Ángel Russo. Es que nada le hubiera sentado mejor que salir a la cancha ya el próximo fin de semana, teniendo en cuenta que el encuentro ante Colón será en el Gigante de Arroyito, donde Central parece no tener que incorporar conocimientos. Y más, el gran déficit del equipo está cuando se muestra en condición de visitante y seguramente hay cosas que se puedan trabajar puertas hacia adentro durante la semana, pero el vuelco que debe dar el canalla en ese terreno lo logrará jugando, más que en la repetición de movimientos en una práctica. Hay cuestiones actitudinales que no parecen tener la solución en uno o varios entrenamientos.
Russo declaró tras el empate en cancha de Barracas Central que veía con buenos ojos que los futbolistas tuvieran, después de mucho tiempo, un fin de semana libre e incluso varios jugadores se expresaron en esa misma dirección. Pero, ¿parar la máquina es algo que Central necesitaba de manera imperiosa? No parece.
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Mac Allister sufre tras el codazo de Peinipil. El volante central se perderá el próximo partido.
Marcelo Bustamante / La Capital
Es cierto, a Damián Martínez, por ejemplo, estas dos semanas de trabajo le vendrán al pelo para recuperarse de la distensión en el isquiotibial que lo dejó afuera del choque contra Barracas Central, pero no hay más casos de jugadores en recuperación.
Russo es de los técnicos a los que les gusta exprimir los entrenamientos, de hecho, una de sus frases de cabecera es “achicar el margen de error”, y eso se logra con trabajo, además del aprendizaje que se debiera incorporar después de los errores que se cometen. Pero lo que viene para el canalla es Colón, en Arroyito, y si le hubieran dado a elegir a cualquiera de los protagonistas, seguramente hubiesen preferido seguir compitiendo.
Suena a contrasentido, pero con la campaña que viene llevando adelante el equipo (de los diez partidos que jugó en el Gigante ganó ocho y empató los dos restantes) da la impresión que no necesita una semana de trabajo extra para enfrentar al conjunto sabalero.
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Russo tiene la tranquilidad de que su equipo viene rindiendo de muy buena manera en condición de local.
Marcelo Bustamante / La Capital
Y con eso no se trata de aventurar ya un resultado o de afirmar que Central hará del partido con Colón en mero trámite, nada de eso. Simplemente se trata de poner el foco en lo bien que está piloteando Central la cuestión de la localía y que no le hubiera cambiado en nada si el fútbol argentino no se hubiese visto obligado a parar la pelota. Para este Central que viene de sumar de visitante era cuestión de afrontar una semana normal de trabajo y salir a la cancha.
Ahora, si lo que venía era un partido de visitante por ahí podría haber resultado atractiva una semana más de entrenamientos, sobre todo para trabajar desde lo mental, en esto de machacar sobre las causas que hacen de este Central un equipo que, de mínima, no muestra la misma personalidad que cuando lo hace en el Gigante de Arroyito.
Pero por lo visto hasta aquí todo eso que seguramente se habló puertas adentro en Arroyo Seco no dio sus frutos. Y ese otro costado, el flaco, también es algo que el canalla deberá corregir en el lugar de los hechos.
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Quintana fue uno de los más regulares del equipo en Barracas. Ahora Central debe jugar como local, ante Colón.
Marcelo Bustamante / La Capital
Los amistosos o las prácticas de fútbol que el cuerpo técnico tiene en mente llevar a cabo en estas dos largas semanas de trabajo, difícilmente puedan corregir el comportamiento que el equipo tiene de visitante.
Por supuesto, servirán para que el equipo se mantenga en ritmo y dé algunos pasos más en esa incorporación de la idea del entrenador, de eso no hay dudas. Pero no habrá a esta altura el equipo ya demostró que tiene las ideas lo suficientemente claras para afrontar cada partido de local y por eso, a excepción de la recuperación que busca Martínez, a Central le hubiese dado lo mismo seguir pisar el acelerador que pisar el freno.