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Central: A Coudet no le tiembla el pulso para variar de sistema según el partido

Una de las claves de por qué el equipo canalla adquirió un marcado protagonismo en el torneo radica en que el entrenador del conjunto de Arroyito no se sujeta a un determinado esquema.

Martes 14 de Abril de 2015

Una de las claves de por qué Central adquirió un marcado protagonismo en el torneo radica en que Eduardo Coudet no se ata a determinado esquema. Su pensamiento moderno y flexible le permite diferenciarse de la rigidez que suele invadir a ciertos entrenadores. Arma el dispositivo táctico en función de lo que tiene a mano y el rival de turno. Cambia con convicción. Tan es así que en las 9 fechas que se consumieron y que lo tiene entre los cuatro líderes, el Chacho plasmó tres esquemas distintos (4-3-3, 4-4-2 y 4-2-3-1) , independientemente de los nombres que actuaron en cada uno de los desafíos. Y vaya si le fue bien.

Con respecto al amplio repertorio táctico, hay que destacar que no le tiembla el pulso cuando considera que debe realizar algún retoque. "Lo consulto con la almohada y luego pruebo. Si no va, intento con otra cosa. Me pasó algunas veces que arranco un entrenamiento de tal manera y el equipo no me gusta. Entonces cambio, analizo y luego defino", destacó el entrenador en diálogo con este medio con su cuota de humor habitual.

"El modelo a seguir es Atlético de Madrid. Central es un grande y tenemos que ser protagonistas", destacó el DT al trazar un parangón entre lo que desea y busca para su equipo. En cierta forma se identifica con Diego Simeone, "pese a que lo conozco de cuando nos cruzamos alguna vez dentro de una cancha". Y no es casualidad que mire al colchonero y al DT en particular. Los dos fueron mediocampistas. Líderes dentro y fuera de la cancha. Tienen una manera particular de sentir el fútbol. Sus pulsaciones y adrenalina los traicionan en determinados momentos también. Corren de un lado hacia el otro para dar indicaciones. Le pegan a la pelota de manera imaginaria cuando uno de los suyos erra un pase o define mal. Son de una camada particular.

Tan especial como estudiosos. "Sí, soy bastante exigente desde lo físico, técnico y táctico. Soy un enfermito del entrenamiento, ja", acotó el entrenador canalla mientras disfruta de cierta manera de ver su obra bien arriba por el momento. "Hasta el día de hoy pusimos en práctica tres esquemas. Nos ajustamos a la realidad, a lo que hay en ciertos momentos por diversas circunstancias", sostiene un Coudet de manera seria y argumentando cada paso con precisión.

Y lo demostró en Racing cuando arrancó el certamen. Paró un 4-3-3 (ver aparte) y se volvió con el triunfo. Luego se presentó en sociedad en el Gigante ante Tigre con un 4-4-2. Y también ganó. Viajó a Misiones por la 3ª cita. Ahí, con los ingresos de Gustavo Colman y César Delgado, esencialmente, reacomodó las piezas. Plantó un 4-3-3 y también juntó los tres puntos.

A la fecha siguiente fue a Bahía y volvió al tradicional 4-4-2 de movida. Pero como el equipo era una sombra, salió a jugar el complemento con el Chelito y Colman para ver si lograba volumen de juego. Puso un 4-3-3 y terminó goleando de la mano de un letal Ruben. Pero cuando fue local frente a Temperley volvió al 4-4-2. También se quedó con la bandera del triunfo.

Mientras que a la jornada siguiente fue a Rafaela y volvió a cambiar. Los cuatro del fondo no los tocó jamás. Desde el inicio del torneo siempre puso cuatro atrás. Varió algunos nombres, por cierto. Pero sí retocó el medio. Y ante la Crema salió con 4-3-3, pero finalizó con un 4-4-2. Lo hizo además con Delgado oficiando de volante y Jonás Aguirre de lateral izquierdo.

Ante Colón, ya por la 7ª fecha, puso de movida un 4-4-2. Pero ante Defensa y Justicia, el Chacho sorprendió una vez más. Estrenó el 4-2-3-1. Fue empate, es verdad. Aunque estuvo tres veces arriba en el marcador. Y como encontró funcionalidad en algunos intérpretes, sobre todo Delgado en el rol de volante y alternando además la derecha con Cervi, decidió recibir el último sábado a San Martín con el mismo dibujo. Claro que luego de la intensidad exhibida en la primera etapa, tuvo que mover las fichas en la segunda parte porque si no los jugadores iban a fundir biela. Y con los ingresos de Colman y Niell terminaron jugando con el clásico 4-4-2.

El viernes será turno de visitar a Estudiantes. Y todo indica que Coudet podría repetir el 4-2-3-1 con los mismos nombres que empezaron ante los cuyanos. Pero sabiendo que puede cambiar cuando lo crea necesario. Capacidad y variantes tiene. Los números así lo avalan además.

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