Se destaca por el bajo perfil. También por las grandes aspiraciones. Central transitará la fase final de la Liga Profesional masticando ilusión y consumiendo esperanza a futuro. El equipo de Miguel Russo afrontará las siete citas que le quedan en el fixture sabiendo que se presentará en cuatro ocasiones en el escenario donde más rinde: el Gigante. Y es ahí donde apuntará acopiar la mayor cantidad de puntos posibles. Sobre todo porque será anfitrión de dos rivales que en actualidad los tiene por encima (Estudiantes y River), mientras que a otro deberá visitarlo (San Lorenzo) con todo lo que cuesta ganar afuera de Arroyito. No obstante, el representativo auriazul anhela seguir por la ruta del deseo en pos de cerrar el actual torneo en puesto directo de Copa Libertadores. Claro que luego deberá ratificarlo en la futura Copa de la Liga. Pero el sendero del destino es una sola: quiere incursionar nuevamente por los diversos paisajes internacionales.
Colón es la próxima estación en este frenético vía crucis canalla. Será en el Gigante de Arroyito, el próximo domingo 25 en el reciente modificado horario de las 19. Para el local será una contienda que podría acercarlo un pasito más hacia su objetivo interno. Por el momento está confortablemente adormecido en espacio natural de la Copa Sudamericana.
Pero como la campaña es por demás de buena, puertas hacia adentro apuntan sin ánimo de exteriorizarlo al pez gordo de todas las competencias posibles realizadas en el continente: la Copa Libertadores. Mientras las matemáticas le den la derecha, todo Central luchará para conseguir ese anhelado y prestigioso boleto.
Por eso, los auriazules buscarán seguir ratificando el gran andar que exhiben en casa ante su gente, donde hasta el momento no perdió y solo empató en dos oportunidades (Unión y Boca). Tras recibir al salabero luego visitará a un rival directo como San Lorenzo en esa lucha por ver también quién termina en puestos de Libertadores. El partido en el Bajo Flores será particular. El elenco de Arroyito deberá mostrar temple y carácter no solo para doblegar al ciclón sino además meter un triunfo jugando afuera, que es una deuda que no puede saldar debido a que solo dejó de rodillas a Huracán en febrero pasado.
Después tendrá dos lindas chances de sumar porotos gordos. Recibirá al pincha sabiendo que hoy en día es el último que entra a la Libertadores y está solo un punto arriba. También es verdad que con el arribo de Eduardo Domínguez sus acciones y pretensiones están en alza. El canalla no la tendrá sencillo desde lo futbolístico, pero si se tiene en cuenta que será local, la ecuación es por demás de positiva en la previa.
Otro dato nada menor es que a la fecha siguiente no deberá moverse de la ciudad porque será otra vez local. Esta vez contra el irregular Central Córdoba de Santiago del Estero, que lidia con el bajo promedio. En tanto, después deberá viajar con destino a Avellaneda. Racing lo esperará en el Cilindro, tal vez, con sus actuales urgencias y mismas necesidades.
En la fecha 26 llegará el plato más fuerte. Central recibirá a River, que a esta altura ya debería tener el título bajo el brazo. Restará ver si el millonario vendrá al Gigante con titulares, suplentes o hace un mix. Todo puede suceder. Este será además el último partido canalla en la liga actuando frente a su pasional masa. Es que cerrará el torneo en rodeo cordobés porque deberá enfrenar al aguerrido Belgrano.
Serán siete encuentros vibrantes. Con final incierto. Pero con un solo objetivo para Central: sacar la mayor cantidad de puntos posibles jugando en Arroyito así termina esta Liga en zona directa de Libertadores, pese a que luego deberá ratificar la gran temporada y anhelo de jugar la Libertadores cuando se abra paso a la futura Copa de la Liga.