Boca Juniors, tres veces campeón intercontinental, deberá afrontar mañana (a las 7.30, televisa
Foxs Sports) en Tokio la presión de ser máximo favorito ante Etoile du Sahel de Túnez en las
semifinales del Mundial de clubes, al que llega por cuarta vez en ocho años.
Con un agitado frente interno por las irregulares actuaciones en el
último semestre, cuando no pudo contar con su estrella Juan Román Riquelme, Boca llega al Mundial
de Clubes con el desafío de saber si su plantel será capaz de torcer el rumbo de los últimos meses
e imponer su larga tradición copera en una esperada final ante Milan, al que venció en el partido
decisivo de la Copa Intercontinental de 2003.
Con esa mentalidad, la única duda xeneize pasaría por la mitad de la
cancha, donde Russo debe decidir entre el colombiano Fabián Vargas y el uruguayo Alvaro González.
En el caso de jugar el primero, obligaría a Sebastián Battaglia a pasar a la derecha, para que
Vargas juegue en el centro junto a Ever Banega, mientras que a la izquierda jugaría Neri Cardozo.
De jugar González, Battaglia pasaría al medio junto a Banega, quien
jugaría algo mas adelantado.
Enfrente tendrá a un rival al que conoce poco, y que llegó a semifinales
luego de vencer sobre el final y de manera inesperada, en cuartos, a Pachuca, al que los
integrantes del plantel de Boca pensaban enfrentar.
Sin embargo, con un esquema simple, con evidentes limitaciones técnicas
y especialmente tácticas, pero con buena coordinación defensiva, lograron esperar a Pachuca en los
últimos metros y fueron ganando terreno en el segundo tiempo hasta que llegó el gol de Narry,
producto de un rebote afortunado.
En el Etoile, el dato más destacado es la posibilidad de observar, ya
sin presiones, al joven Amine Chermiti, llamado a ser una de las estrellas del futuro en Africa, y
queda el interrogante de si el arquero Aymen Balbouli podrá mantener el muy buen nivel mostrado
ante Pachuca.
El técnico de los tunecinos, Bertrad Marchand, calificó a Boca como
“más fuerte que Pachuca”, pero recordó que “en el fútbol no siempre gana el que
tiene más tiempo la pelota” y que será “una aventura jugar contra el equipo en el que
jugó Diego Maradona”.
Con este panorama, el equipo de Russo para mañana sería con Caranta; Ibarra, Maidana, Paletta
y Morel Rodríguez; González o Vargas, Battaglia, Banega y Cardozo; Rodrigo Palacio y Martín
Palermo.



























