Ovación

Aparecieron Las Leonas

Cuando más lo necesitaban encontraron el juego, la garra y el corazón. Vencieron a N. Zelanda y están en cuartos.

Martes 31 de Julio de 2018

Las Leonas necesitaban una prueba de carácter. Pero no para rendirle cuentas a nadie en particular. Sino para ellas mismas, para encontrar la confianza, para soltarse, para decir por fin "presentes" en el Mundial de Londres. Y porque además, de no haberlo hecho, tirando en cancha buena parte de esa esencia que las distingue, hubiesen tenido que armar las valijas para volverse a casa. Pero se soltaron, largaron la fiera y se llevaron un triunfo enorme ante Nueva Zelanda por 2 a 0 con goles de Noel Barrionuevo y Delfina Merino. Están entre los mejores ocho equipos del torneo y mañana a las 16.15 enfrentarán a un rival bastante parecido al de ayer, Australia, un viejo conocido. Y lo harán con los argumentos en mano de que pueden, de que esa primera floja primera ronda ya es pasado y que aquí ya están en el camino que quieren transitar.

El primer cambio que se evidenció en Las Leonas ayer y con respecto al resto de las presentaciones estuvo en la actitud. El 11 inicial fue el mismo, pero el hambre otro. No esperaron esta vez, no sufrieron arrancar perdiendo como los partidos pasados, decidieron ser ellas las que fueran a morder los tobillos. Sobre el primer cuarto fue tan así que el horizonte se avizoraba despejado ante un equipo que apenas tiene un lugar de distancia en el ránking (Argentina 3ª, Nueva Zelanda 4ª) y que sabe a qué juega. El conjunto nacional se embanderó detrás de algunos nombres que saben bancarse la presión, como la todavía "joven" Lucina von der Heyde, que se movió por toda la cancha distribuyendo juego e ideas. La misionera sólo se metió en la cueva cuando la necesitaron y a partir de su temperamento aguerrido, Argentina supo cómo ir parándose en el medio para equilibrar.

En el segundo cuarto se vio lo más flojo, cuando en ese afán de ir a buscar Las Leonas se partieron en dos. Y en el medio, con espacios, Nueva Zelanda pudo pensar con libertad. Pese a que esta vez no recibió goles, Argentina aún se muestra endeble en la última línea y ceder en esa zona es arriesgarse mucho, repetir viejos errores. Sufrieron por momentos, con tres chances claras de las Black Sticks, pero supieron reponerse. Y ya sí, con el gol de Noel Barrionuevo que abrió el marcador a los 25', tomaron al término de ese primer tiempo las riendas del encuentro. El festejo llegó del lado de la experiencia. La defensora surgida en Ciudad de Buenos Aires no venía siendo justamente un punto alto pero tras la insólita jugada de la arquera Grace O'Hanlon (cuando Agustina Habif estaba por marcar el gol, tomando un rebote del corto, primero la obstaculizó con el guante que le voló de la mano y después la propia arquera le arrojó el palo con el pad incluido para frustrarla) que derivó en penal irrefutable llegó el festejo de la liberación.

Con las tensiones aflojadas, con la presión diluyéndose, con la bocha en su poder y el terreno dominado, ahí se soltaron Las Leonas y le dieron forma a la mejor producción en el certamen. Las dudas que se evidenciaron en los partidos anteriores no se notaron en este y antes que intentar maravillas fueron a lo seguro. Fue indispensable la aparición de las jugadoras más experimentadas, apagadas en los encuentros anteriores. Fue fundamental para un equipo que tiene a 10 debutantes que ayer se mostraran bien activas Delfina Merino, Martina Cavallero y Rocío Sánchez Moccia. Ni hablar de lo que hace Belén Succi desde el arco, siendo antes que nada el motor psicológico de este equipo.

Así pasaron los minutos, ya sin sufrimiento y acumulando méritos como para lograr una ventaja mayor. La consiguió Merino a los 49' de córner corto, la vía en la que venían sufriendo la baja efectividad. Sirvió Agustina Habif, paró su hermana Florencia y Julia Gomes se la devolvió a Agustina para que meta el centro que mandó al fondo la Nº 12 con un grito fervoroso, liberador y motivador para meterse entre los mejores ocho e ir en busca de Australia mañana (también a las 16.15). "Este es el partido más importante del año para nosotras", había dicho Merino en la antesala de octavos, tras no poder pasar directo a cuartos y con la bronca a flor de piel. No le importó con el discurso aumentar la presión. Había que hacerse cargo. Grandes o chicas, experimentadas o debutantes, Las Leonas tenían que hacerlo. Lo hicieron y demostraron que están vivas. Que por fin para ellas empezó el Mundial.

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