Tres hechos de importancia política deben ser tenidos en cuenta en la Argentina de los últimos siete días. Por orden de importancia destaco el discurso de la presidenta Kirchner del pasado martes cuando con la excusa de anunciar créditos para jubilados, perforó la banda de equilibrio con la que debe manejarse todo presidente democrático. Indudablemente la Presidente rompe momentáneamente su racionalidad cuando siente miedo. Si observamos su conducta veremos que cuando alguien le disputa poder en serio, se enoja, se altera. Así procede con Scioli —a veces pienso que a pesar de él, con su traje antiflama crece y crece en las encuestas -, ahora con Moyano que intenta poner oposición peronista, donde Scioli no la pone. Claro está que Scioli debe pagar sueldos en la provincia de Buenos Aires, Moyano no.
























