Rituales milenarios que ligan la tierra a la espiritualidad
En el mundo andino el ritual tiene que ver con la repetición originaria, a veces a modo de ofrenda
actuada, danzada o cantada, de un acontecimiento original transmitido ancestralmente, renovando la
memoria colectiva y la identidad cultural de un grupo.
6 de abril 2008 · 00:14hs
En el mundo andino el ritual tiene que ver con la repetición originaria, a veces
a modo de ofrenda actuada, danzada o cantada, de un acontecimiento original transmitido
ancestralmente, renovando la memoria colectiva y la identidad cultural de un grupo. Los personajes
que dramatizan el ritual y que entran en escena, en general son elegidos como representantes entre
el cielo y la tierra, el mundo espiritual y el mundo terrenal, y se los llama chamanes, sacerdotes
andinos, o profundos conocedores de las tradiciones y el alma cósmica.
El chamán tiene varias acepciones. Mientras que en mongol significa "asceta"; en
sánscrito "samán " es quien vive en retiro espiritual; en lengua quechua, "sámaj" es la persona en
descanso espiritual. Su forma de operar no es del orden del conocimiento intelectual, sino de tipo
experimental y cercano a las vivencias de su comunidad. Sus dones le permiten curar, sanar males,
tener clarividencia, acceder a estados de trance, hacer viajes de iniciación, leer las hojas de
coca, ver en la oscuridad y trasmutarse en felino o jaguar. Sus poderes se transmiten en forma oral
y son los transmisores de sabidurías milenarias provenientes de las más antiguas tradiciones.
Poseen los secretos que encierran las plantas y los efectos para la curación y estados alterados de
conciencia a través de los cuales se conectan con el universo espiritual. El chamán es un sanador,
un experto en plantas sagradas que sabe cómo usarlas y qué curan.
La mesa constituye una ofrenda ritual cargada de significados simbólicos como
pagos religiosos por pedidos que siempre se ofrecen por algún motivo: salud, prosperidad económica,
curación de enfermedades, buenas siembras y buenas cosechas .
Algunas mesas de ofrendas juegan un papel de pedidos especiales, por ejemplo,
para la construcción de una casa con éxito, o también antes de comenzar excavaciones en sitios
arqueológicos. Todas las mesas tienen elementos que están siempre presentes como lanas de colores,
golosinas, dulces de diferentes formas, elementos vegetales, alimentos y hojas de coca.
Existen diferencias en su armado de acuerdo al motivo por el cual se está
pidiendo. Todas ellas están cargadas de un simbolismo imprescindible para la eficacia del rito.
Manta ceremonial
La mesa no es una tabla o algo similar, sino una manta ceremonial sobre la que
se disponen los elementos a ofrendar. Hay mesas blancas, dulces, de gloria, negra y gris. Se arman
en los mercados de las brujas por sacerdotes andinos, chamanes y curanderas. Los médicos
"kallawaya" las utilizan en los rituales mágicos para producir la cura de las enfermedades.
La mesa de la Pachamama es blanca o mesa positiva para pedir por el trabajo, la
buena fortuna, los negocios, el hogar, la salud y las buenas cosechas. Se prepara el 1 de agosto, y
existe la creencia de que se recibe mejor cuanto mayor dedicación se ha puesto en ella.
La Madre Tierra o Pachamama es una de las deidades femeninas más importantes del
mundo andino. La religión andina posee una relación intrínseca con la naturaleza. El campesino y la
tierra constituyen una unidad indivisible, imposible de comprender el uno sin el otro. El alimento
ritual para la tierra está relacionado con el ciclo agrícola y la fertilidad; con el mundo de los
vivos y los ancestros; con el hombre y la naturaleza que lo rodea. Por medio de los rituales y las
ofrendas cada persona desde su creencia ofrece su devoción, pide por el bienestar, salud y
prosperidad de sus seres queridos y de la humanidad.
Se trata de rituales milenarios que traspasan la barrera del tiempo y aún hoy
conservan la misma significación.de cuando fueron creados.
Claudia Goldin
www.claudiagoldin.com.ar