"El Champaquí es un cerro que no tiene dificultad técnica, se sube caminando hasta la cima; es un cerro muy físico y muy cansador, pero a la vez muy seguro", afirmó a La Capital Jorge Gonzáles, guía de alta montaña con experiencia tanto en las Altas Sierras de Córdoba como en el Aconcagua y que llega a hacer unas 40 viajes al año en "el Champa" llevando contingentes de estudiantes. González acaba de llegar a Rosario justamente desde Santa Rosa de Calamuchita tras haber estado en el Champaquí con un grupo de estudiantes, donde incluso se cruzó con los alumnos de la Escuela Nº1.334 María Madre de la Civilización del Amor, de la zona oeste de Rosario, entre quienes se produjo el fallecimiento de una joven de 17 años y se atendía por estas horas a otro de los alumnos.
Si bien lo reconoce una y otra vez como un cerro "seguro", Gonzáles reconoce que en las últimas horas las condiciones climáticas "era fuertes: hacía frío y viento". Con ese escenario, explicó tanto él como otros contingentes tomaron la decisión de no llegar a la cumbre del cerro.
"Nosotros salimos ese día a caminar a las 6.20 de la mañana y las condiciones eran de frío y viento. Estando en movimiento no es algo crítico, pero así y todo, el miércoles que era el día de llegar a la cumbre, por las fuertes nevadas y esas condiciones decidimos no llegar a la cumbre y volver al refugio, la misma decisión que tomó este contingente donde estaban los chicos porque los cruzamos en el camino", detalló.
González supo del deceso de la adolescente del colegio de la zona oeste ya estando en Santa Rosa de Calamuchita para emprender el regreso a Rosario. "Hubo muchas versiones circulando, incluso que se había descompensado en la cumbre, cuando nunca llegaron allí", dijo, sin embargo, sí consideró un riesgo cierto "las deshidrataciones severas", justamente uno de los cuadros detectados en la joven.
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"Lo más habitual es que deban atenderse lesiones de torceduras de tobillos, dolores de cabeza o malestares estomacales", indicó el guía y agregó: "Lo que pasa muchas veces con los colegios en base a la experiencia que tengo en 20 años es que si bien hay baños en los refugios, los chicos no son las instalaciones de su casa, dejan de ir al baño, manifiestan dolores estomacales y dejan de comer o sobre todo de tomar agua, lo que favorece los cuadros de deshidratación. Además, muchas veces en el camino comen golosinas y chocolates, lo que junto al hecho de no tomar agua suficiente, los debilitan".
Los trámites obligatorios
Justamente para hacer frente a estas situaciones, los colegios sean de gestión pública o privada como en este caso deben tener autorizados los viajes por lo menos un mes antes a la salida por el Ministerio de Educación de la provincia, según detalla González. Y más aún, señala que no son pocos los casos de los establecimientos que además de los docentes y guías a cargo, deciden que los chicos llevan adelante la travesía acompañados de paramédicos.
"Los colegios no pueden salir si no tienen la autorización del Ministerio de la provincia de origen, lo que obliga a garantizar la presencia de un docente por cada diez estudiantes, un guía con habilitación correspondiente de la provincia de Córdoba en este caso y muchos llevan paramédicos, aunque esa es una decisión optativa que en muchos casos no la toman por los costos, pero que es lo que nosotros siempre recomendamos para garantizar el tratamiento en el lugar de cualquier accidente o afección", detalló González.
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El guía indicó que la papelería "es la corresponde y debe ser autorizada un mes antes de la salida", sobre todo teniendo en cuenta que no sucede con los colegios, pero que sí durante los fines de semana largo en las sierras muchos se arriesgan por su cuenta, luego se pierden y deben ser rescatados por los guías de la zona.
"Hay un control por parte de la provincia de Córdoba, pero eso sigue sucediendo", afirmó González que además explicó que justamente estos meses son temporada alta en el cerro.
Desde el fin de semana largo de Carnaval a principios de junio, es la llamada temporada baja. "Allí se usan los feriados largos con mucha concurrencia de gente por su cuenta, donde suelen pasar estas cosas, y en la semana ya empiezan a ir los colegios", explicó; sin embargo, los meses más fuertes de concurrencia de estudiantes son justamente desde principios de agosto hasta noviembre.
En ese lapso, González, así como otros guías, viajan al Champaquí todas las semanas. "Después se corta porque es la temporada de lluvias y por el exceso de calor en las sierras", detalló el hombre que tiene más de 500 cumbres en el cerro y más de 40 viajes al año.