El doctor en Bioquímica Diego de Mendoza, prestigioso investigador quien desde hace décadas desarrolla su actividad en Rosario, recibirá mañana el premio Bunge y Born por su producción de conocimiento científico de excelencia —con impacto internacional— en el estudio de las bacterias, y la continua contribución a la promoción y generación de recursos para el desarrollo de la ciencia en el país.
La ganadora del Premio Estímulo 2021, en tanto, es la doctora en Biología Molecular y Biotecnología, Natalia de Miguel, quien lleva adelante en Argentina investigaciones originales sobre parásitos, con aportes a nivel internacional y posibles aplicaciones médicas y veterinarias.
La ceremonia de entrega de los Premios Científicos Fundación Bunge y Born 2021 se realizará mañana miércoles 13 de octubre a las 18 horas y podrá verse en www.fundacionbyb.org
Este año, la disciplina elegida fue Microbiología que consiste en el análisis de las formas de vida y funcionamiento de los microorganismos, y que tiene un rol clave en el estudio de las enfermedades infecciosas, y en la industria alimenticia, energética y farmacéutica, entre otras.
Los Premios Científicos Fundación Bunge y Born se entregan ininterrumpidamente desde 1964, siendo uno de los reconocimientos más importantes del ámbito científico nacional, tanto por el prestigio del jurado y de los premiados, como por su magnitud. Son un reconocimiento a la trayectoria y los aportes de los principales científicos argentinos. El Premio Estímulo, que destaca los aportes de investigadores más jóvenes, se entrega desde 2001.
Entre las figuras galardonadas se encuentran: el Premio Nobel argentino Luis Federico Leloir (1965, Medicina); e investigadores como: Rolf Mantel (1993, Economía), Roberto Salvarezza (2012, Química), Gabriel Rabinovich (2014, Medicina Experimental), María Beatriz Aguirre-Urreta (2016, Paleontología), Carlos Balseiro (2017, Física), Víctor Yohai (2018, Matemática) y Sandra Díaz (2019, Ecología).
Una carrera brillante
El ganador del Premio Fundación Bunge y Born 2021, Diego de Mendoza, nació en Jujuy y es Bioquímico y Doctor en Bioquímica por la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Realizó un posdoctorado en la University of Illinois (Estados Unidos) donde inició sus estudios en microbiología molecular.
Pero su carrera fue desplegada principalmente en Rosario donde conformó equipos con los que descubrió —siendo pioneros a nivel mundial— una proteína que poseen las bacterias, que monitorea la temperatura ambiente y regula los lípidos de la membrana que las recubre. Esto permitió el desarrollo de aplicaciones biotecnológicas.
Otro aporte fundamental fue el hallazgo de otra proteína que monitorea la cantidad de lípidos que necesitan sintetizar las bacterias para reproducirse, lo que también contribuyó al desarrollo de antibióticos que atacan la producción de esas grasas e impiden así el crecimiento de las bacterias.
A partir del trabajo de este equipo, ya hay empresas de biotecnología en el país que aplican estos descubrimientos para el desarrollo de biocombustibles, el diseño de plásticos biodegradables o el uso de microorganismos para la biotransformación de residuos agroindustriales en productos de alto valor agregado, entre otros.
En los últimos años, incorporó una nueva línea de trabajo.
Usando como modelo un gusano muy pequeño —eucariota nematodo C elegans— su grupo estudia la regulación del tráfico intracelular de colesterol, y la influencia del metabolismo de lípidos en la agregación de moléculas amiloides, que son las que se depositan en las neuronas de los enfermos de párkinson, con el propósito de desentrañar las bases de algunas enfermedades humanas.
Además, Diego de Mendoza se destacó en la docencia universitaria y en la formación de recursos humanos de alta calidad. En la actualidad, es Investigador Superior del CONICET y Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Y es miembro fundador de la Academia de Ciencias Médicas de Santa Fe.