La mujer falleció en el interior de la comisaría 10ª, de Darragueira al 1100, luego de haber ido a efectuar una denuncia. La familia siempre apuntó al accionar policial. La primera autopsia fue realizada en el Instituto Médico Legal y estuvo a cargo del forense Lucas Kuverling, quien descartó la existencia de "lesiones externas o internas de origen traumático de jerarquía suficiente indicativas de muerte violenta".
La familia, querellante junto al gremio Amsafé, rechazó de plano esos resultados y solicitaron a la Justicia una segunda autopsia, la que fue realizada en octubre pasado por la doctor Cristina Bustos, del área de Tanatología dela Morgue Judicial de la Nación, y la perito de parte, Virginia Creimer.
Según la familia, ambas profesionales "dictaminaron no sólo que la primera autopsia fue incompleta, que no fue metódica, ni adecuadamente ilustrada y por lo tanto violó las reglas establecidas por el Protocolo de Minnesota de la ONU para los casos de muerte en custodia. Entre otras cuestiones el dictamen establece que en la primer autopsia se omitieron la investigación interna del cuello y el ineludible estudio radiológico".
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También indicaron que en esta nueva autopsia, las expertas forenses concluyeron además que la causa de muerte fue "una arritmia cardíaca fatal, como consecuencia de un estado hiperadrenérgico (síndrome confusional agudo / agitación psicomotriz / delirio excitado) generados por un mecanismo de desequilibrios a nivel molecular y electrolíticos ya explicados y constatados en los estudios realizados, coadyuvado por la hipoxia producida como consecuencia de la restricción física a la que fue sometida (asfixia posicional)”.
" Los politraumatismos producidos en vida fueron constatados en el brazo izquierdo, en la cara externa de la rodilla derecha, en el codo derecho, en la cara externa de tobillo y dorso del pie izquierdo, en la zona lumbar derecha, en la zona subescapular derecha, en los tejidos blandos cervicales a la altura de la tráquea, en la muñeca derecha y en fractura de dos arcos costales. Todos los cuales tuvieron entidad suficiente para generar la descarga hiperadrenérgica a la que hace alusión el dictamen forense", agregó la familia basándose en el informe.
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El comunicado agrega que "todas las lesiones son compatibles con prácticas policiales características de malos tratos y torturas, como lo indicara la doctora Creimer, ya en las primeras declaraciones luego de la realización de la segunda autopsia.
"En definitiva este dictamen establece que el deceso fue originado por causas antinaturales entre las que se hallan un estado hiperadrenérgico, en cuyo origen se descartaron sustancias tóxicas tras múltiples exámenes de los líquidos corporales de la víctima, que sostenido en el prolongado tiempo de su detención, originó una arritmia, en un cuerpo sin patología cardiovascular previa. A esto se sumó como causa de muerte la asfixia posicional con sujeción de esposas y con múltiples golpes en todo su cuerpo, lo cual imposibilitó la ventilación pulmonar y le ocasionó asfixia posicional y desencadenó la parada cardíaca. Nada de esto hubiera sucedido si María de los Angeles no hubiera sido ilegalmente y violentamente detenida, golpeada, y torturada", expresa en otra parte el comunicado de la familia.
Asimismo, en el final de la nota, los familiares de Paris responsabilizaron al gobierno provincial y a los policías actuantes esa noche y solicitaron una reunión urgente con el gobernador Miguel Lifschitz.
































