Con una máxima que rasguña los 36 grados y un alerta rojo vigente por temperaturas extremas, muchos se preguntan qué pasó con las precipitaciones que prometía descargar el fenómeno del Niño y cuándo volverá a llover. El alerta rojo implica que el calor puede afectar a todas las personas, incluso quienes están fuera de los grupos de riesgo, según indica el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La lluvia se extraña cada vez más, dado que estos últimos días ya no existe el fresco que solía rondar durante noches y mañanas.
Si bien este viernes la ciudad amaneció bajo alerta naranja, esa condición se actualizó y, desde la noche, el SMN incluyó a la ciudad en el rango de regiones que están bajo alerta roja.
¿Por qué no llueve como estaba previsto en el fenómeno del Niño? ¿Cuándo volverá a llover? Aquí la explicación de los meteorólogos consultados por La Capital.
"Habría algunas tormentas mínimas y aisladas. Pero la probabilidad es extremadamente baja", anticipó Jorge Giometti desde el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (SAT) respecto a la posibilidad de un frente de tormentas aisladas para la mañana y mediodía del martes que anuncia el SMN.
El agua recién llegaría entre jueves y viernes de la semana que viene, para descender el termómetro al menos 10 grados. "Los vientos del sur-suroeste traerían descenso de temperaturas y volveríamos al ciclo del Niño como veníamos, ya que aún nos queda bastante tiempo de este fenómeno", acotó el meteorólogo.
Se esperan máximas de 38 grados para este viernes, luego descendería unos grados para rondar los 35 y el martes volverían a 38.
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Se esperan tormentas fuertes en Rosario y la región.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
Así las cosas, surge el interrogante del tan ansiado Niño, que había llegado para quedarse y prometía descargar abundantes y copiosas precipitaciones a lo largo y a lo ancho del Litoral.
La especialista Vanessa Balchunas consignó: "En este momento estamos atravesando un período de calor prolongado porque ya estamos desde hace cinco días con registros superiores a los 34ºC, tenemos 20 provincias bajo alerta por altas temperaturas y nuestra zona ingresó este jueves en alerta naranja por persistencia de temperaturas elevadas".
En ese sentido, explicó que "no se trata por un fenómeno asociado a la ola de calor, ya que para el mismo tenemos que superar por tres días consecutivos la temperatura mínima de 22,9ºC y 32,9ºC. Y si bien superamos la máxima, la mínima recién fue superada este viernes", al tiempo que aclaró que "eso no quiere decir que el calor no esté presente y tampoco hace falta para saber que es una ola porque el calor puede tener gravísimas consecuencias en la salud si no se toman los recaudos necesarios".
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Según explicó, estas altas temperaturas tienen que ver con un bloqueo atmosférico que impide el ingreso de vientos del este y frentes fríos desde el sur para generar cambios de la masa de aire y la posibilidad de precipitaciones.
"Dentro de un período donde se manifiesta el fenómeno del Niño, la variabilidad de cada región suele tener su propia manifestación por medio de corrientes de aire y bloqueos muy típicos en Sudamérica. Eso hace que tengamos varios días de calor en invierno y frío en noviembre", abundó.
Balchunas anticipó que en medio de este panorama de bloqueos que se presenta desde hace varios días, aún restan cinco días más para esperar que se generen cambios climáticos considerables respecto a precipitaciones y descenso de temperaturas. "Por eso es probable que nos encontremos con el fin de semana de Carnaval una máxima de 28ºC, es decir, prácticamente diez grados menos tras algunas tormentas", apuntó resecto a la llegada de las lluvias.
El Niño vuelve con todo
Balchunas adelantó que, después de estos días de intenso calor, el fenómeno del Niño volverá a tomar impulso con intensas y abundantes precipitaciones. "Si bien las lluvias escasearon la primera quincena, los patrones volverán a regularizarse y se replicarán en marzo y abril de manera significativa y traerán una previa de otoño húmeda, un tanto calurosa y neblina a raíz de los suelos húmedos", señaló para el alivio de toda la población que debe soportar golpes de calor y descompensaciones, a lo que se suma la falta de energía eléctrica por cortes ante el excesivo consumo.
En este marco, la meteoróloga evaluó que "el fenómeno del Niño dejó temperaturas moderadas, ya que los registros térmicos fueron bastante benévolos pese a estos últimos días. Por eso, desde la segunda quincena de febrero los sistemas frontales (masas de aire de que se contraponen a las actuales) y la humedad serán recuerrentes y permitirán intercalar lluvias intensas con los días calurosos".
Por último, adelantó que las temperaturas van a ser variables y, más allá de este bloqueo atmosférico, habrá noches frescas alternadas con días calurosos. "El calor continuará en febrero y parte de marzo, pero no con la intensidad y periodicidad que estamos padeciendo ahora. Generalmente estos frentes calurosos se activan durante noviembre, diciembre y enero", analizó.