El Tribunal Oral Federal Nº 4 condenó solamente a dos de los gerentes de Lapa Valerio Diehl y Gabriel Borsani, a tres años de prisión en suspenso, por el delito de estrago culposo, en tanto fueron absueltos el presidente de Lapa Gustavo Deustch, el director general Ronaldo Boyd y el gerente de Operaciones Fabián Chionetti. Hubo incidentes durante la lectura del fallo.
Los miembros del TOF 4 reaparecieron a las 19.30 en la sala de audiencias para retomar la lectura del veredicto, luego de que se tuviera que interrumpir por los incidentes tras el anuncio de la absolución de los principales dueños de la compañía.
El tribunal también multó con 35 mil pesos a los abogados defensores en beneficio de los querellantes.
La lectura de la sentencia del juicio oral por el accidente de Lapa, ocurrido en agosto de 1999, causó gran revuelo luego de que se anunciara la absolución de tres directivos de la aerolínea.
Los representantes del Tribunal Oral Federal 4 decidieron suspender momentáneamente la lectura hasta que la calma volvió a la sala.
El revuelo se produjo cuando se anunció que el presidente de Lapa Gustavo Deustch, el director general Ronaldo Boyd y el gerente de Operaciones Fabián Chionetti fueron absueltos de culpa y cargo.
Además, el tribunal, integrado por los jueces María Cristina Sanmartino, Leopoldo Bruglia y Jorge Gorini, absolvió al comodoro Diego Lentino, jefe de las habilitaciones aéreas en la época de la tragedia y uno de los acusados de la causa.
Los fundamentos del fallo, firmado en disidencia por Sanmartino (que sólo exculpó a Arzeno), se conocerá 31 de marzo de este año.
Durante el tiempo en que estuvo interrumpida la lectura, familiares de los muertos en el accidente y sobrevivientes de la tragedia manifestaron su dolor e indignación por las absoluciones -las dos únicas condenas, en suspenso, se conocieron luego- y hablaron de corrupción y de “pagos” para llegar a ese resultado.
“No hay forma de superar el dolor, la muerte de un hijo se lleva con mucho esfuerzo”, dijo el padre de uno de los pasajeros del vuelo que el 31 de agosto de 1999 no logró despegar del aeroparque metropolitano, rompió las vallas, cruzó la Costanera y se estrelló contra una terraplén, estallando luego en llamas.
Marisa Beiró, una sobreviviente que perdió “a siete amigas” en esa noche y sufrió muchas operaciones, esperaba para los imputados condenas de “al menos tres años y seis meses, la pena mínima”.
“Abogados de Lapa le ofrecieron dinero a mis abogados. No creo en la Justicia. Tengan cuidado, en cualquier momento hay otra tragedia”, dijo, conmocionada aún por las absoluciones.