La sequía que afecta a todo el país también tiene su efecto en la costa atlántica dónde la falta de lluvias permite a los turistas disfrutar de una de las mejores temporadas de sol y calor de los últimos años. El Servicio Meteorológico dijo que la tendencia continuará y explicaron que el aire está más cálido e incluso el agua del mar ha subido la temperatura.
Esta mañana a pesar de las nubes, el sol hizo su aparición y todo hace prever que como vienen siendo desde el inicio de la temporada será una excelente jornada de sol, y los turistas volverán hoy a las playas a full.
Desde los últimos días de diciembre en ciertos horarios el sol es implacable, llueve poco y nada, y ni siquiera la brisa marina es paliativo: el aire es cálido. No es todo, tampoco el mar ayuda a atemperar los ardores de enero: las aguas próximas a la costa están, en estos días, entre 1,5 y 3 grados por encima de los valores normales y poco cambiará en lo que resta del mes, para el que pronostican algunas tardes con temperaturas que podrían superar los 37 grados. Todos los indicadores llevan a una conclusión: las ciudades balnearias de la costa atlántica viven uno de los eneros más cálidos de los últimos años.
Las condiciones climáticas en la costa bonaerense cambiaron. Todos los valores han ido en alza, excepto aquellos que marcan los niveles de agua caída ya que, prácticamente, no hubo precipitaciones. Tan sólo llovieron 23 milímetros en lo que va de enero, cuando el número debería acercarse a 110. En Villa Gesell menos aún, apenas 5 milímetros.
Los datos surgen de un informe del departamento de Climatología del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Sus previsiones de un verano más caluroso y seco están consumándose. La licenciada María de los Milagros Skansi sostiene que las lluvias continuarán siendo "deficitarias" y "como patrón general, se registran temperaturas elevadas".
"Cuando el contenido de humedad en el aire es bajo, es decir, cuando el clima es seco, las temperaturas máximas suben rápidamente. También las mínimas son más bajas, pero el promedio siempre pesa en las altas, que lo son más que lo normal", explicó. La máxima de enero fue de 36,8 grados y se prevén otras tardes de fuego como aquella del día 5. Los estudios del SMN indican que los valores están entre 1 y 2 grados sobre los normales.
Es así en la tierra como en el cielo, y en el mar también. Las aguas próximas a la costa han llegado a estar 3 grados por encima de los antiguos registros. La serie de mediciones procesadas mediante imágenes satelitales revelan que las aguas del Atlántico marcan valores de temperatura que se ubican entre los 20 y los 24 grados. La consecuencia directa actúa sobre "el efecto brisa". Según Skansi, por lo menos durante enero "el aire de mar se vería reducido" y la brisa soplará cálida.