La detención de un niño de 10 años en la puerta de su colegio por varios agentes de civil, quienes durante varios minutos tratan de meterlo en un patrullero agarrándolo por brazos y piernas, arrastrándolo, generó una ola de indignación en Italia.

La detención de un niño de 10 años en la puerta de su colegio por varios agentes de civil, quienes durante varios minutos tratan de meterlo en un patrullero agarrándolo por brazos y piernas, arrastrándolo, generó una ola de indignación en Italia.
El hecho ocurrió en Citadella, una ciudad de 20 mil habitantes en la provincia de Padua, en la región del Véneto, al norte de Italia. La operación policial fue ordenada por un juez tras retirar la custodia del niño a la madre y dársela al padre.
El chico forcejea arduamente para escaparse de los policías y pide ayuda a su tía, quien interpela a los agentes qritándoles "¡Parecen de la Gestapo!" y graba el suceso.
Desde hace meses, cada vez que los asistentes sociales se presentaban en la casa de la madre para llevárselo, el niño se metía debajo de la cama y no salía de allí hasta saberse a salvo. Así que el Tribunal de Apelación ordenó a la policía que lo atrapase en la escuela.
Anteanoche, los telespectadores del programa "Chi l?ha visto?", de RAI 3, pudieron ver el video grabado por la tía del chico, que le grita a los policías que lo suelten, que no le hagan daño, que así no se trata a los niños. Los agentes, después de muchos forcejeos, consiguen meterlo dentro de un vehículo policial camuflado.
Durante el hecho el padre está presente y dijo estar conforme con el procedimiento. "He salvado a mi hijo", dijo, "necesita cuidados especiales porque ha sido educado en el odio hacia mí y hacia mi familia. Hemos sido eliminados de su vida por un período larguísimo y a él le han causado un daño grave, probablemente irreversible. ¿Es lícito dejar crecer a un hijo no solo huérfano de padre, sino educado en el odio al padre?".
La versión de Alfonso Giglione, el abuelo materno, es distinta: "Desde hace seis años, mi hija vive una pesadilla y nosotros con ella. Mi hija ha recibido 23 querellas de su ex marido, todas archivadas. El chico vive con ella y no quiere ver al padre porque dice que es demasiado autoritario. Lo que ha sucedido es increíble?".



Por Lucas Vitantonio
