Tras graves incidentes ocurridos el miércoles cuando barrabravas de Nueva Chicago entraron armados al Hospital Santojanni, de Buenos Aires, los médicos salieron ayer a quejarse de la "falta de custodia pública" en el establecimiento y "el súmmum de hechos de violencia como éste en el que los violentos llegan a mostrar armas hasta dentro de una sala de partos".
El crudo relato del presidente de la Asociación de Médicos del hospital, Marcelo Struminger, provocó incluso una aparición pública de la ministra de Defensa, Nilda Garré, quien dijo que la cuestión de la violencia en el fútbol "es un largo problema sin resolver que tenemos que cargar al hombro todos".
La ministra pareció aludir con ese "todos" también a la dirigencia del fútbol, en el momento en que directivos de Chicago admitían que dan "prebendas" a los hinchas.
El médico Struminger dijo que la facción llamada Los Perales corrieron por los pasillos (algo que se pudo ver por medio de las cámaras de seguridad del lugar) al paciente Aldo Barralda, jefe de la barra rival identificada como Las Antenas y a quien acusaban del asesinato, ocurrido horas antes, del joven Agustín Rodríguez, de 27 años.
"Llegaron a correrlo a la sala de partos y allí se esgrimieron armas de fuego y armas blancas contra el personal de seguridad y un administrativo para tratar de establecer dónde estaba alojado", dijo el médico.
"La ciudadanía y los agentes de salud deben ser protegidos. La guardia del hospital hoy está vacía porque los pacientes no vienen. Nadie quiere venir a atenderse para terminar agredido", agregó Struminger.
Barralda había ingresado con heridas en la pierna y en el abdómen. Fue operado y se encontraba en una sala de terapia intensiva, bajo custodia policial.
"No solo hay barras bravas, también sujetos violentos de todo tipo. Esto lo anticipamos en abril del año pasado cuando nos dejaron sin custodia policial. Hubo apuñalamientos y parece que tampoco importó. En este hospital sólo hay vigilancia privada y no es suficiente", expresó Struminger. "Ahora estamos contemplando qué medidas de acción seguir. Cuando hicimos marchas y paros nos endilgaron una intencionalidad política. No militamos, somos trabajadores de la salud".