Córdoba.- El final de un ciclo del calendario maya movilizó hoy a argentinos y extranjeros a acercarse al cerro Uritorco, en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, para vivir un encuentro espiritual y celebrar que “hoy empezó un mundo nuevo”.

Córdoba.- El final de un ciclo del calendario maya movilizó hoy a argentinos y extranjeros a acercarse al cerro Uritorco, en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, para vivir un encuentro espiritual y celebrar que “hoy empezó un mundo nuevo”.
Lejos del temor generado por un “fin del mundo”, del que jamás hablaron los mayas, argentinos y extranjeros se concentraron en el camping municipal de Capilla del Monte, luego de que el intendente Gustavo Sez dispusiera prohibir el acceso a la mítica montaña por razones de seguridad.
La gente se aglutinó hoy en los predios del balneario para asistir a la celebración del fin de una era marcada por el calendario maya, que se extenderá hasta la noche con la intención de que “todos sientan en sus corazones que un nuevo mundo nació”, según uno de los organizadores.
Marcelo Albalá explicó las características del encuentro, que incluye música, charlas, disertaciones y la actuación de músicos, además del concierto de cuencos que se realizó este mediodía en forma simultánea en 35 países del globo.
En torno al frustrado pronóstico de que más de 10.000 personas colmarían la pintoresca localidad serrana, conocida como “capital nacional no designada de los cultos esotéricos y las creencias en la vida extraterrestre”, Albalá interpretó que “no es importante la cantidad sino la calidad de la intención de los asistentes”.
En similares términos se pronunció el psicólogo y terapista Alberto Kuselman, ya que “lo importante es que hay millones de personas en todo el mundo conectados con este día y con este momento”.
En ese sentido, destacó la participación de personas provenientes de Chile, Estados Unidos y Rusia en “este encuentro que se realiza en Capilla del Monte, un centro muy importante a nivel energético y espiritual de todo el mundo”.
“Este es un momento en el que, por un lado, se está cayendo una antigua conciencia, la conciencia de la guerra y de la desunión entre los seres humanos, mientras que por otro lado hay millones de personas con una intención de paz y armonía, lo que constituye una buena noticia”, opinó.
“Este el antídoto para todas las cosas que nos están sucediendo”, resumió.
La apertura del encuentro espiritual estuvo a cargo de Adriana Sica, autodenominada enlazadora de mundos y receptora secreta, desde hace 20 años, de los códigos mayas, quien aludió a la interpretación del milenario mensaje.
Definió la celebración como “el cierre de un ciclo galáctico de 26.000 años y el comienzo de un nuevo amanecer del tiempo de la solidaridad, de la paz, del amor y de la unión entre todos los seres humanos”.
“Hace muchos años y muchas vidas que nos estamos preparando para este nuevo ciclo”, dijo, exhortando a la humanidad a “sembrar las semillas de la paz, la solidaridad, el amor, la unidad, la fertilidad y la prosperidad”, tras lo cual abrió sus manos y distribuyó miles de semillas en los alrededores del escenario.
Tras las palabras de Sica, los asistentes se tomaron de las manos y, entonando cánticos, protagonizaron la ronda que estaba prevista realizar en torno a la mítica montaña.
En tanto, en los alrededores del balneario se advertía un inusual despliegue policial, al igual que la presencia de móviles de Defensa Civil, de bomberos voluntarios y de una unidad de emergencias médicas.
Al mismo tiempo, varios patrulleros y efectivos desplegados por las laderas del Uritorco, se encargaban de hacer cumplir la prohibición de acceder al cerro, en cuya base sólo se encontraban varios puestos de artesanías. (Télam)


