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Condenan a prisión a la periodista y el falso pastor por el secuestro en Coronel Suárez

Jesús María Olivera fue condenado a 18 años de cárcel y Alicia Estefanía Heit, a 13, por los graves delitos que cometieron en perjuicio de Sonia Molina al mantenerla cautiva en Coronel Suárez.  

Lunes 26 de Mayo de 2014

El supuesto pastor evangélico Jesús María Olivera y la periodista Alicia Estefanía Heit fueron condenados hoy a 18 y 13 años de cárcel, respectivamente, por graves delitos perpetrados contra una mujer y por poner “en riesgo su vida” mientras la tuvieron encerrada en una casa de la localidad bonaerense de Coronel Suárez, en 2013.

La sentencia contra el matrimonio fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Bahía Blanca, luego de dos semanas de juicio oral y público, que encontró acreditado que ambos fueron coautores de los delitos de “reducción a la servidumbre”, “lesiones graves”, y “estafas reiteradas”.

Y además, a Olivera, de 32 años y quien dice ser pastor de la secta “Amar es Combatir”, lo declaró autor del delito de “abuso sexual con acceso carnal” en reiteradas oportunidades y agravado por el hecho de que fue cometido por “un ministro de un culto no reconocido”.

La víctima, Sonia Marisol Molina, al finalizar el juicio, declaró a los periodistas que esperaba una condena mayor -“lo que el fiscal había pedido”, indicó- , aunque rescató que “lo importante es que estas personas no quedan libres, porque pueden volver a hacerlo”.

“Nunca se puede cerrar este tema”, confesó la joven virtualmente esclavizada por el matrimonio en la casa de éste, en la calle Grand Bourg 1823 de Coronel Suárez, y aunque ella también era devota de la secta confió que su “fe en Dios sigue siendo óptima, total”.

Por su parte, el fiscal Eduardo Zaratiegui, quien había solicitado 22 años de encierro para Olivera y 16 para Heit, no se mostró en desacuerdo con el veredicto porque, a su juicio, “son penas duras” y “dejan en claro la gravedad de los delitos perpetrados”.

Olivera y Heit habían cooptado a Molina para “Amar es Combatir” y, según el tribunal, durante los tres meses que la tuvieron encerrada en la casa “la redujeron y ocultaron sometiéndola a maltratos físicos con golpes provocaron lesiones y quemaduras”.

También, consignaron, fue obligada a “vender su casa y su moto” en la localidad rionegrina de Río Colorado, los enjuiciados “se quedaron con el dinero de esas ventas” y con más fondos pedidos por Molina a sus familiares y conocidos.

“Molina sufrió un estado de estado de desnutrición que puso en riesgo su vida“, sostuvo el fallo, y “fue accedida carnalmente vía vaginal en forma reiterada“ aunque, añadió, “no quedó acreditada la acusación por intento de homicidio“.

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