Nueva York- Saddam Hussein permitió que el mundo creyera que él tenía armas
de destrucción masiva para disuadir a Irán y no pensó que Estados Unidos fuese a invadir Irak, de
acuerdo con un interrogador del FBI que habló con el líder iraquí tras su captura.
Saddam esperaba solamente un ataque aéreo limitado de Estados Unidos y pensó que
podía seguir en el poder, dijo el agente especial del FBI George Piro a la cadena de televisión
estadounidense CBS, en una entrevista que será transmitida mañana.
“El me dijo que inicialmente cometió un error de cálculo acerca de las
intenciones del presidente Bush”, expresó Piro. “El pensó que Estados Unidos
respondería con el mismo tipo de ataques que hicimos en 1998 ... un ataque aéreo de cuatro
días”.
“El sobrevivió ese ataque y estaba dispuesto a aceptar ese tipo de
ataque”, dijo Piro.
The Associated Press habló con un asistente de Saddam en agosto del 2003, quien
manifestó entonces que el líder iraquí no esperaba una invasión estadounidense y deliberadamente
mantuvo al mundo confuso acerca de su programa de armas, aunque realmente lo había
eliminado.
Saddam públicamente negó tener armas no convencionales antes de la invasión
estadounidense, pero impidió que los inspectores de las Naciones Unidas ONU trabajaran en el país
entre el 1998 y el 2002, y cuando los expertos regresaron en noviembre del 2002 se quejaron de que
Irak no estaba cooperando plenamente.
Piro, un libanés-estadounidense que habla árabe, interrogó a Saddam luego que
éste fuera descubierto oculto en un hoyo cerca de su ciudad natal al norte de Bagdad en diciembre
del 2003, nueve meses después de la invasión.
El interrogador expresó que Saddam le dijo que quería mantener la ilusión de que
tenía el programa nuclear, en parte porque pensó que evitaría una posible invasión de Irán.
“Para él, era muy importante ser visto como el Saddam fuerte, desafiante.
Pensó que fingir la posesión de armas evitaría que los iraníes invadiesen Irak”, declaró Piro
al programa “60 Minutos” de CBS.
Añadió que Saddam tenía intenciones de reiniciar el programa de armas iraquí, y
tenía ingenieros disponibles para armas nucleares, químicas y biológicas.
Piro mencionó además una revelación de Saddam de que lo que le llevó a invadir
Kuwait en 1990 fue un comentario ofensivo hacia las mujeres iraquíes hecho por el gobernante
kuwaití, el jeque Jaber Al Ahmed Al Saba.
Durante las preparaciones de la invasión, Irak había acusado a Kuwait de inundar
el mercado mundial con petróleo y demandó compensación por el crudo producido en un área disputada
en la frontera común. (
AP)