El Mundo

La crisis de abastecimiento de alimentos llega a niveles gravísimos en Venezuela

La crisis llevó a la suspensión de la producción de atún enlatado, gelatinas, salsa de tomate, bebidas en polvo, flan en polvo, avena, mortadela, carne enlatada, y quesos para untar

Domingo 31 de Enero de 2016

Los problemas de desabastecimiento que enfrenta Venezuela corren peligro de agravarse por la suspensión de la producción de algunos alimentos, como el atún enlatado y la avena, y el inminente riesgo de paralización que enfrenta la fabricación de aceite, jugos, gaseosas, azúcar y arroz, entre otros alimentos básicos.

   La industria de los alimentos enfrenta una situación extremadamente crítica ante los severos problemas de abastecimiento de materias primas, repuestos, insumos y materiales de empaque, afirmó Manuel Felipe Larrazábal, director de la cámara que agrupa a las mayores empresas privadas del sector. Larrazábal dijo en un comunicado que la compleja situación del sector ha sido generada por la “falta total de acceso a divisas’’, la deuda con los proveedores extranjeros que alcanza a 1.600 millones de dólares que llevó a la paralización de los créditos internacionales y la congelación y el rezago de los precios de algunos bienes controlados por el Estado que no permiten cubrir los costos de producción.

Lista preocupante. La crisis que enfrenta la industria llevó a la suspensión de la producción de atún enlatado, gelatinas, salsa de tomate, bebidas en polvo, flan en polvo, avena, mortadela, carne enlatada, y quesos para untar, señala un informe de la Cámara Venezolana de Alimentos que fue difundido el pasado jueves. El estudio reconoce que ante los “niveles críticos’’ de inventarios hay un “riesgo inminente de ser suspendida’’ la producción de alimentos como el trigo, las gaseosas, el aceite, las galletas, los jugos, las salchichas, el azúcar, el arroz y la mayonesa.

La solución. “Para solucionar esa crítica situación que atraviesa la producción de alimentos se requieren medidas inmediatas’’, indicó Larrazábal, y agregó que la industria está a la espera de una convocatoria del gobierno para proponer algunas salidas, como el reconocimiento de la totalidad de la deuda comercial con los proveedores internacionales para lograr su refinanciamiento; la promoción del desarrollo agrícola local, y la adecuación de los productos con precios congelados para cubrir los costos de producción.

   Durante la última década el gobierno realizó numerosas expropiaciones y acordó una serie de medidas para aumentar el control sobre la industria de alimentos, pero en algunos rubros básicos el sector privado tiene una importante participación en el mercado. “No hay manera de eludir una crisis más compleja en las próximas semanas’’, afirmó el director de la firma local de análisis Econométrica, Henkel García, y dijo a Associated Press que será inevitable que la escasez de alimentos alcance niveles nunca vistos en el país ante la caída de los precios del petróleo, que provee el 96% de los ingresos por exportaciones. Y luego están los tiempos de la importación de bienes, que se extienden entre dos y cinco meses. Venezuela tiene una alta dependencia de las importaciones.

“Acupuntura cambiaria” García indicó que la distribución sectorial de las divisas que acordó recientemente el gobierno como parte de la llamada “acupuntura cambiaria’’ no resolverá los problemas de abastecimiento, y por el contrario los agravará.

Fines de 2012. Desde finales del 2012 en Venezuela enfrenta un fuerte desabastecimiento de diversos alimentos y medicinas que los analistas y empresarios asocian a una importante merma en la venta de divisas oficiales. El país sudamericano mantiene un control de cambios y de precios desde el 2003. El gobierno sostiene que el desabastecimiento es consecuencia de una presunta “guerra económica’’ que promoverían la oposición y el sector empresarial para “desestabilizar” al país. Además de los problemas de escasez Venezuela enfrenta una desbordada inflación que alcanzó en septiembre pasado una tasa oficial de 141,5%, y una severa recesión que el Fondo Monetario Internacional estima que podría alcanzar este año 8% (el FMI calculó la inflación para 2016 en hasta 760%). Para hacer frente a la crisis el mandatario Nicolás Maduro firmó un decreto de emergencia económica que fue rechazado la semana pasada por la mayoría opositora del Congreso.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario