Si este año pasará a la historia porque se cumplieron 200 años de la Revolución
de Mayo, 2012 promete ser igualmente trascendente por el bicentenario de la creación de la bandera
(27 de febrero). Y como no podría ser de otro modo, Rosario será la capital de esa celebración. Por
eso, siguiendo su larga tradición de autonomía, más de 150 instituciones de la ciudad ya se
autoconvocaron para empezar a organizar los festejos y el próximo 9 de noviembre sus representantes
serán recibidos en la Intendencia. La idea es lograr “una conmemoración multitudinaria y
participativa, con actividades múltiples que reflejen el pluralismo y el perfil de cada entidad,
sin perder de vista que la bandera es el emblema que nos une”, adelantó el vicepresidente de
la Junta de Historia de Rosario, Miguel Carrillo Bascary.
La autoconvocatoria permanece abierta, adelantó otro de los
impulsores de la iniciativa, el escritor y periodista Jack Benoliel, por lo que las instituciones
interesadas —del mundo del deporte, cultural, empresario o del trabajo— están aún en
absolutas condiciones de sumarse (ver recuadro).
Entre las 150 entidades de la ciudad que ya adhirieron a la
organización figuran delegaciones diplomáticas, las bibliotecas Argentina y Estrada, los museos, la
Bolsa de Comercio, la Asociación Empresaria, cámaras de comercio, colegios y círculos
profesionales, las universidades públicas y privadas, medios de comunicación, centros culturales,
asociaciones de colectividades, clubes, mutuales, foros, fundaciones y asociaciones de amigos de
diversas instituciones.
Capital del festejo. De mínima, el acuerdo consiste en “ponerse a disposición” del
intendente Miguel Lifschitz para comenzar a diagramar la celebración —de alcance
nacional— que tendrá a la ciudad como capital indiscutible, ya que fue en las barrancas del
río Paraná, frente a la villa del Rosario, donde el general Manuel Belgrano enarboló por primera
vez la enseña patria en 1812 (ver aparte).
El primer encuentro entre representantes de las instituciones y las
autoridades será el 9 de noviembre próximo, por la mañana, en el Centro Cultural Bernardino
Rivadavia (San Martín 1088). Benoliel aseguró que existe un “fuerte entusiasmo” y
confió en que más entidades sumarán nuevas iniciativas.
Aunque ni el escritor ni Carrillo Bascary arriesgaron qué actividades
centrales tendrá la celebración, prometieron impulsar festejos participativos.
“La autoconvocatoria apunta a formar un foro con instituciones que
tienen marcado protagonismo en la ciudad”, dijo el vicepresidente de la Junta de
Historia.
De allí saldrán propuestas más concretas para la celebración, pero desde ya
se prometen al menos dos niveles de participación: uno de eventos multitudinarios y otro de
actividades más específicas organizadas por las distintas instituciones.