Un grupo de obreros autoconvocados de varias empresas locales de máquinas e
implementos agrícolas desafiaron a la estructura sindical que los representa e iniciaron una serie
de cortes rotativos de una hora en la intersección de las rutas 9 y 15, a escasos cinco kilómetros
del piquete organizado por los productores agropecuarios.
Los trabajadores dejaron en claro que la elección del sitio
para el reclamo se debe a que sus intereses "no son precisamente idénticos a los que persiguen las
entidades ruralistas", manifestaron.
Ayer, mientras los hombres de campo se reunieron en las
rutas 9 y 178 para seguir las negociaciones entre los miembros de la mesa de enlace y funcionarios
nacionales, a poca distancia de allí unos cincuenta obreros llevaban a cabo un corte de la cinta
asfáltica que duró una hora aproximadamente.
Los conductores pensaban que se trataba de una protesta del
campo, pero enseguida entendieron que la interrupción del tránsito formaba parte de "un grito
desesperado de la masa trabajadora", como los propios obreros lo definieron.
Las razones tienen que ver con la situación laboral, porque
si bien aún no se han registrado despidos en el sector metalúrgico "los puestos de trabajo penden
de un hilo", explicaron. "Cobrábamos cerca de 3.000 pesos con horas extras y hoy apenas llegamos a
1.200 pesos", dijo otro de manera práctica.
La medida fue calificada como "sorpresiva" por los centros
industriales y comerciales de las localidades del polo de la maquinaria agrícola (Armstrong, Las
Parejas y Las Rosas), debido a que horas previas se habían encargado de comunicar la suspensión de
la presencia en las rutas. Se trataba del reclamo que se iba a llevar a cabo ayer entre las diez de
la mañana y las ocho de la tarde, y que fue postergada por las negociaciones iniciadas por el
secretario general de la Uomra, Antonio Caló, distintas seccionales de la UOM, dirigentes y
empresarios del sector, según se dijo en un comunicado de prensa.
"Vamos a hacer cortes intermitentes a partir de las 8 de la mañana",
explicó Rubén Cicarelli, uno de los trabajadores metalúrgicos que definió al grupo como
autoconvocados "sin el aval de la UOM". Sucede que desde noviembre las horas extras "ya no existen,
algunas empresas mantienen a sus empleados adentro pero no se trabaja y pagan el 50%", dijo. l